Ir al contenido principal

Cecilia Suárez defiende el misterio actoral y repasa su trayectoria en el GIFF 29

Escena
Aaron Cruz Soto
 Cecilia Suárez reflexionó en el Festival Internacional de Cine Guanajuato  Foto: Especial
Cecilia Suárez reflexionó en el Festival Internacional de Cine Guanajuato Foto: Especial

La actriz mexicana Cecilia Suárez reflexionó en el Festival Internacional de Cine Guanajuato sobre los retos de la actuación y la necesidad de preservar la reserva personal frente a la sobreexposición digital.

La importancia del autoconocimiento y los personajes

En una conversación abierta con el director Francisco Franco, la intérprete repasó más de tres décadas de trayectoria profesional. Suárez explicó que sus elecciones artísticas responden a un filtro personal muy riguroso. La historia de cada proyecto debe conmoverla, cuestionarla y aportar un propósito significativo para el público.

Aunque reconoció que el teatro ocupa el primer lugar en su corazón, la actriz subrayó que el ejercicio interpretativo exige una revisión interna constante. Quien se dedica a la actuación necesita explorar quién es y examinar su propia historia para comprender qué herramientas posee antes de encarnar a otros personajes.

El valor del misterio en la era de los reflectores

Frente a la exigencia actual de las redes sociales por mantener una presencia constante, Suárez defendió la vigencia del silencio. La artista argumentó que la exposición permanente destruye el misterio que todo actor o actriz debe conservar.

"Esta cosa de estar permanentemente en el reflector hace que desaparezca el misterio, y un actor o una actriz tiene que tener misterio", afirmó durante la charla.

Para la protagonista de producciones internacionales, construir un espacio privado sólido permite revelar facetas inéditas tanto para los espectadores como para el propio intérprete. Asimismo, señaló que los periodos sin actividad laboral representan oportunidades valiosas de crecimiento personal.

Una trayectoria impulsada por la curiosidad

La curiosidad impulsa los pasos de la actriz originaria de Tampico, Tamaulipas. Suárez estudió Arte Dramático en la Universidad Estatal de Illinois y amplió su formación en Chicago. A finales de los años noventa, consolidó su presencia en el cine mexicano con su participación en Sexo, pudor y lágrimas (1999).

Su talento diversificó sus registros en títulos nacionales como Todo el poder (2000), Un mundo maravilloso (2006), Párpados azules (2007) y Capadocia (2008-2012), trabajo que le valió una nominación al premio Emmy internacional. Su proyección internacional despegó con producciones como Spanglish (2004) y Los tres entierros de Melquiades Estrada (2005).

Posteriormente, protagonizó proyectos contemporáneos como Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando (2014), La vida inmoral de la pareja ideal (2016), La Casa de las Flores (2018-2020) y El jardinero (2025). Como parte de las actividades del GIFF 29, el público disfruta de una muestra cinematográfica especial que incluye tres obras emblemáticas de su filmografía: Párpados azules (2007), Sexo, pudor y lágrimas (1999) y Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando (2014).

Añadir Diario De México como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

Captura de pantalla 2025-08-06 a la(s) 9.17.04 p.m..png
Aaron Cruz Soto