La historia de Culture Wars es la de una banda que ha crecido paso a paso, construyendo una conexión genuina con su público hasta convertirse en uno de los proyectos de rock alternativo más interesantes de la actualidad. Integrada por Alex Dugan, Josh Stirm, Caleb Contreras, Dillon Randolph y David Grayson, la agrupación texana ha encontrado una identidad propia gracias a canciones que evocan la nostalgia del rock de los años 2000, pero con una energía fresca que invita a cantar, bailar y emocionarse.
Previo a sus esperados conciertos como headliners en la Ciudad de México y Monterrey, además del lanzamiento de su primer álbum de estudio, Don't Speak, tuvimos la oportunidad de conversar con ellos sobre su relación con México, la gastronomía que más disfrutan cuando visitan el país, su pasión por los videojuegos, el proceso detrás de su debut discográfico y la filosofía que los ha llevado a crecer sin depender de tendencias virales.
A continuación, les compartimos la entrevista completa.
Su amor por México y la emoción de sus primeros shows como headliners
¿Cómo ha sido su visita a México después de anunciar su primer show como headliners?
Alex:
Sí, ha sido muy divertido. Creo que para mí se trata de ir a tantos restaurantes como sea posible y tomar todo el café que pueda mientras estoy aquí, porque la comida es increíble. Disfrutamos mucho estar en México. Es una mezcla entre vacaciones y trabajo, aunque ahora ya viene la parte seria con el show de mañana.
Además, nos encanta estar aquí porque la gente es muy cálida y siempre nos recibe de una manera increíble.
Los museos que más les han impresionado
Vi que a uno les gusta mucho visitar museos. ¿Hay alguno en particular que quieran conocer?
Dillon:
He pasado probablemente unas 15 horas, repartidas en varias visitas, en el Museo Nacional de Antropología. Creo que es mi museo favorito, quizá de todo el mundo. Cada vez que alguien me dice que viene a México o a la Ciudad de México por primera vez, le recomiendo que vaya ahí.
Todavía no he tenido la oportunidad de visitar muchos museos de arte, pero quiero hacerlo. El Museo Soumaya está definitivamente en mi lista.
Su comida favorita cuando visitan México
¿Cuál es su platillo mexicano favorito?
Alex:
La respuesta fácil sería decir los tacos al pastor.
Pero en este viaje hemos estado muy clavados con el aguachile.
Caleb:
A mí me encantan los chilaquiles. Un buen desayuno con chilaquiles, café y una Bloody Maria con tequila en lugar de vodka.
Dillon:
Cuando estuvimos en Yucatán probé una cochinita pibil increíble.
Joshua:
Los chilaquiles son espectaculares. También me encanta el trompo, los tacos, los tamales... es muy difícil elegir un favorito porque todo está buenísimo.
Dave:
Probamos huevos divorciados y me encantaron. Los comía prácticamente todos los días.
Culture Wars (entre risas):
Al final parece que todos estamos hablando de desayunos, pero es que cuando llega la hora de la comida normalmente ya tenemos que estar en el venue.
Mantenerse fieles en la era de la viralidad
En un momento donde gran parte de la industria musical parece enfocarse en las redes sociales y en conseguir el próximo éxito viral, Culture Wars tiene una visión distinta. Para ellos, la clave sigue siendo conectar con las personas de manera auténtica y construir una comunidad real alrededor de su música.
En 2026 hay muchísimas opciones musicales y parece que lo más importante es hacerse viral. ¿Qué tan difícil es mantenerse relevante para el público? ¿Es algo importante para ustedes?
Alex:
Creo que perseguir la viralidad es una causa perdida y una distracción.
Para mí, lo importante es hacer música y encontrar a tus fans. Yo lo llamo “combate cuerpo a cuerpo”, ir ganándote a las personas una por una.
Personalmente, administro nuestra cuenta de Instagram y respondo prácticamente todos los mensajes, a menos que sean muy extraños o me pidan algo poco razonable.
También vivimos en una época donde mucha gente intenta tomar atajos con la tecnología, la inteligencia artificial y otras herramientas. Nosotros simplemente hacemos nuestra música, la grabamos nosotros mismos y mantenemos todo muy fiel a quienes somos como banda.
Dillon:
Las bandas de rock han seguido prácticamente el mismo camino durante décadas. Ahora muchas disqueras intentan convencer a grupos de rock de hacer bailes en TikTok para volverse virales.
Nosotros entendimos que eso no era lo nuestro. Somos una banda de rock, salimos de gira todos los años y hemos crecido poco a poco. Nos enfocamos en mantenernos fieles a nosotros mismos y en un crecimiento constante.
Su pasión por los videojuegos
Además de la música, varios integrantes de la banda comparten otra afición importante: los videojuegos. Desde RPGs hasta títulos de acción y clásicos en línea, todos tienen algún juego al que dedican parte de su tiempo libre cuando no están de gira.
Sabemos que se inspiran jugando FIFA para descubrir música y géneros. ¿Hay otros videojuegos que disfruten?
Alex:
Más que para inspirarnos, jugamos por diversión.
Yo juego Cyberpunk.
Caleb:
Estoy jugando Fallout 4 ahora mismo.
Alex:
High on Life es un juego más pequeño que también me gusta.
Dillon:
Este año jugué Ghost of Yōtei y le dediqué unas 60 horas.
Alex:
También Assassin’s Creed.
Joshua:
El año pasado volví a engancharme muchísimo con RuneScape.
¿Alguna vez lo han jugado?
Es un juego legendario. Increíble.
Dillon:
También jugué el nuevo juego de Digimon que salió para PlayStation. Está bastante bueno.
La búsqueda de la excelencia dentro y fuera del escenario
¿Cómo es su dinámica dentro del estudio?
Caleb:
Nuestro proceso suele ser parecido para todo, aunque se manifiesta de formas distintas en el estudio y en vivo.
En el estudio somos muy estructurados. Tomamos una canción y luego trabajamos juntos para construir la producción, los arreglos, las transiciones y cada detalle de forma muy intencional.
Obviamente la energía no es la misma que en un concierto porque estamos trabajando, pero la filosofía es igual.
Cuando preparamos un show también pensamos cuidadosamente qué canción va después de cuál, cómo serán las luces y cada aspecto de la experiencia.
Nuestro objetivo siempre es alcanzar un alto nivel de excelencia, tanto en el estudio como sobre el escenario.
El largo camino hacia Don't Speak
El lanzamiento de Don't Speak representa un momento crucial para Culture Wars. La banda reconoce que decidió esperar hasta tener una audiencia consolidada y las canciones correctas antes de publicar su primer álbum completo.
¿Por qué tardaron en lanzar su primer álbum y por qué decidieron llamarlo “Don't Speak”?
Alex:
Siempre digo que no quiero publicar un álbum hasta que exista una audiencia que realmente quiera escucharlo.
Hoy en día todo se vuelve noticia vieja muy rápido, así que construimos nuestra carrera paso a paso hasta llegar a este momento. Ahora sentimos que existe un público esperando ese álbum.
También queríamos asegurarnos de hacerlo bien. Solo tienes una oportunidad para lanzar tu primer disco.
Dillon:
Hace aproximadamente año y medio estuvimos de gira abriendo conciertos para LANY y Maroon 5 en Asia, frente a audiencias de entre 20 mil y 60 mil personas.
Después de esa experiencia nos dimos cuenta de que algunas canciones que teníamos no nos convencían del todo. Así que eliminamos casi la mitad del álbum y escribimos nuevas canciones porque sabíamos que podíamos hacerlo mejor.
De ahí surgieron temas como Don't Speak, Bittersweet e In The Morning, Tokyo, que muchos de nosotros consideramos algunas de nuestras mejores canciones.
Ha sido un proceso muy largo.
Una conexión especial con el público mexicano
¿El público mexicano representa un reto diferente o lo ven como algo de comodidad (en el buen sentido)?
Alex:
México ama la música rock.
No diría que sea más fácil, pero sí sentimos que pertenecemos aquí. Encajamos muy bien y la gente es increíblemente abierta y acogedora con nosotros.
Nos encanta esa conexión y sentimos que es algo mutuo.
En cierto sentido, nuestra música conecta de forma más natural aquí que en algunos otros lugares.
¿Qué esperar de un concierto de Culture Wars?
Con un sold out en Monterrey y una respuesta extraordinaria en la Ciudad de México, la banda tiene claro que sus conciertos están diseñados para que la gente se olvide por unas horas de todo lo que sucede fuera del recinto.
¿Cómo debería prepararse alguien para ver a Culture Wars en vivo por primera vez? ¿Qué puede esperar?
Alex:
Muchas, muchas bebidas (Entre risas).
Dillon:
Usen ropa ligera y cómoda porque van a terminar sudando.
Entre risas, Alex responde:
Bueno, si quieren sudar...
No, van a sudar de cualquier forma.
Culture Wars:
Simplemente vengan listos para pasarla bien. Dejen atrás los problemas, el trabajo y las preocupaciones del mundo por una noche.
Disfruten el momento, la música y a las personas que están a su alrededor.
No piensen en el trabajo del día siguiente.
Alex bromea:
Olvídense de todo. Renuncien a su trabajo.
Una banda que se siente como en casa en México
Y por si quedaba alguna duda, cuando les preguntamos quién ganaría un torneo interno de FIFA, la respuesta apuntó rápidamente a Caleb y Dillon como los principales contendientes.
Más allá de las risas, la conversación dejó claro por qué Culture Wars ha logrado conectar tan fuerte con el público mexicano. Su cariño por el país, la cercanía con sus seguidores y la pasión con la que hablan de su música reflejan una autenticidad cada vez más difícil de encontrar.
Con un sold out en Monterrey y un concierto en la Ciudad de México que apunta a seguir el mismo camino, la banda vive uno de los momentos más importantes de su carrera. Y si algo quedó claro durante esta charla, es que apenas están comenzando.