Damián Alcázar: “México todavía no se quita de encima esa terrible capa oscura y violenta”
Vía EFE.- 'El Mochaorejas', la nueva serie protagonizada por Damián Alcázar, no solo reconstruye la historia de uno de los secuestradores más temidos de los años noventa, sino que plantea una reflexión sobre un país marcado por la violencia estructural. Basada en hechos reales, la producción ofrece una mirada objetiva sobre el contexto social de la época en que Daniel Arizmendi acaparaba titulares, y conecta ese pasado con problemáticas que, según el actor, siguen presentes en la actualidad.
Un retrato sin concesiones
Para Alcázar, el valor central de la serie radica en su guion, que evita cualquier tipo de apología al crimen. El Mochaorejas, estrenada este viernes en ViX, retrata el inicio de un México que comenzó a oscurecerse años atrás y que aún arrastra una “capa violenta” difícil de desprender. “No es melodrama ni telenovela; es un espejo incómodo de nuestra historia reciente”, explicó el actor.
Violencia que se aprende
La serie, compuesta por ocho episodios, también busca dejar una enseñanza social. Alcázar subraya que la violencia no surge de la nada: la falta de amor, el abandono y las carencias durante la infancia pueden derivar en inseguridad y conductas extremas. Ese enfoque humano se suma al trabajo de documentación periodística que el actor realizó para dar profundidad a un asesino en serie sin justificarlo.
Contexto político y memoria
Con una carrera marcada por títulos como La ley de Herodes y La dictadura perfecta, Alcázar aprovecha este proyecto para cuestionar las políticas neoliberales de los años noventa y reflexionar sobre la violencia actual, agudizada tras la llamada “guerra contra el narco” durante el gobierno de Felipe Calderón. Frente a ello, contrapone el concepto de “humanismo mexicano”, impulsado por Andrés Manuel López Obrador y retomado por Claudia Sheinbaum, como una vía para combatir la desigualdad, la corrupción y evitar que ese pasado vuelva a repetirse.
