Entre los cambios de la escena independiente, la transformación digital y la importancia de mantener espacios para las bandas emergentes, Mauricio Avendaño, integrante de El Shirota, habla sobre la actualidad del proyecto y lo que representa regresar a los escenarios con una gira que tendrá una de sus fechas más esperadas el próximo 13 de agosto en el Fuck Off Room de Ciudad de México, compartiendo escenario con No Somos Marineros y Grito Exclamac¡ón en una noche que reunirá a dos proyectos importantes dentro del circuito independiente nacional.

Una escena que ha cambiado
Con varios años de experiencia dentro de la música, Mauricio recuerda que los primeros pasos de muchas bandas estaban marcados por dinámicas donde los artistas tenían que adaptarse a condiciones poco favorables para poder tocar: “Era una cosa como muy local y muchas veces tenías que pagar por tocar incluso. Hasta el día de hoy existen este tipo de prácticas en algunos lados, de cobrarle al abridor o cosas así”, comentó.
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Para él, uno de los cambios más importantes ha sido que actualmente existe una mayor valoración hacia los proyectos y una nueva generación de bandas que tiene más claro qué busca y qué está dispuesta a aceptar dentro de la industria: “Creo que la escena definitivamente de algún modo ha hecho que cambien este tipo de situaciones. Ya vemos bandas que van empezando ahorita que están mucho mejor paradas en lo que quieren y en lo que están dispuestas a aceptar”.
Entre la música y la creación de contenido
El crecimiento de las redes sociales abrió nuevas oportunidades para las bandas, pero también generó una presión adicional para quienes están comenzando, pues ahora muchos deben combinar su trabajo musical con la creación constante de contenido: “Estamos en una situación donde ya no nos preocupamos tanto por eso, o podemos darnos el lujo de, por ejemplo, quitar toda nuestra música de Spotify. Sé que la mayoría de las bandas hoy en día, desafortunadamente, tienen que cumplir este doble rol de creador de contenido y músico. Como músico, lo peor que te puede pasar es tener que hacer contenido, pero sí, desafortunadamente es algo que se tiene que hacer ahora”, comentó.
Sin embargo, considera que esta dinámica también puede compararse con otras prácticas de la industria musical que en el pasado limitaban la exposición de nuevos proyectos: “Si lo pones en una balanza versus lo que era la payola obligatoria en los 90, pues no está tan mal. Pero sí es algo que todavía se tiene que trabajar para las bandas que van comenzando”.
La música fuera de las plataformas
Desde hace algunos meses, El Shirota decidió retirar su catálogo de Spotify, una decisión que abrió conversación sobre las formas actuales de distribuir y consumir música: “Realmente es medio una ilusión eso que te venden de que si estás en playlists y tienes tantos plays y no sé qué, vas a ser famoso. Incluso tener cientos de miles de plays no significa nada. El dinero que a nosotros nos llegaba y nos llega por plataformas es negligible completamente, o sea, no es nada”, compartió.
Añade que la verdadera conexión con el público sigue estando en los conciertos, la mercancía y el apoyo directo de quienes escuchan la música: “De donde uno gana es de los shows, de hacer merch, de otro tipo de cosas”. Incluso mencionó que prefiere que la música tenga diferentes caminos para llegar al público, aunque eso implique hablar de prácticas como la descarga gratuita o la piratería: “Yo prefiero que mi música esté gratis, incluso hasta prefiero la piratería. Hay alguien haciendo lana de tu música, pero por lo menos es un man que tiene una necesidad. Eso a que esté robándote dinero como una corporación multimillonaria, prefiero que las cosas estén gratis”, comentó.
La importancia de los espacios independientes
Dentro de su próxima gira, El Shirota llegará al Fuck Off Room junto a No Somos Marineros y Grito Exclamac¡ón, en un show que para Mauricio también representa la importancia de conservar espacios de tamaño medio donde los proyectos independientes puedan encontrarse con su público: “En Estados Unidos o Europa hay venues de todo tamaño, desde 50 personas hasta 300, hasta 2 mil, hasta 50 mil. En su mayoría son lugares auto gestionados con cierto nivel de audio y atención a las bandas”.
En contraste, señaló que en la capital mexicana han desaparecido algunos lugares intermedios que funcionaban como punto de encuentro accesibles para proyectos emergentes. Mauricio recalca la importancia de mantener estos espacios activos como parte del desarrollo de la música independiente, asegurando que Fuck Off Room es una de ellos: “Es un lugar donde cabe suficiente gente para que lo puedas llenar como una banda independiente, pero tampoco te vas a quedar a la mitad. Creo que hay que apoyar estos recintos”, añadió.
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