La industria de los videojuegos en América Latina continúa consolidándose como uno de los mercados más activos y apasionados del mundo. Nuevos datos compartidos por la PGB, considerada una de las encuestas más importantes del sector gaming en la región, revelan cómo están cambiando los hábitos de consumo de millones de jugadores latinoamericanos.
Uno de los datos más llamativos es que el 40.6% de los jugadores en Latinoamérica prefieren los videojuegos free-to-play, demostrando que los títulos gratuitos siguen dominando gran parte del mercado. Sin embargo, esto no significa que los usuarios hayan dejado de gastar dinero, ya que el 49.9% todavía compra videojuegos, mientras que el 47.8% adquirió hasta tres juegos durante el último año.
Este fenómeno confirma que los jugadores combinan experiencias gratuitas con compras selectivas, especialmente en títulos populares que mantienen comunidades activas durante años. Franquicias como Call of Duty, Fortnite, GTA V y Free Fire continúan dominando la conversación en la región.
Otro dato relevante es el enorme peso que tiene el contenido digital en las decisiones de compra. Actualmente, el 73.5% de los jugadores consume contenido gaming en YouTube, posicionando a la plataforma como el principal punto de encuentro para reseñas, streams, guías y entretenimiento relacionado con videojuegos. Esto también explica el crecimiento constante de creadores de contenido y streamers en Latinoamérica.
Además, títulos como Minecraft, Roblox y EA Sports FC mantienen una enorme popularidad gracias a su enfoque social y accesible. En el caso de los juegos deportivos, la PGB señala que la fuerte cultura futbolística en Latinoamérica sigue impulsando el éxito de estas franquicias.
La encuesta también mostró que la realidad virtual todavía enfrenta obstáculos importantes en la región. Aunque el 80.3% de los jugadores conoce la tecnología VR, apenas el 21.4% posee un visor de realidad virtual. El principal problema parece seguir siendo el costo del hardware y de los videojuegos compatibles, algo que ha limitado su expansión masiva.
Por otro lado, tecnologías emergentes como el cloud gaming y los servicios de suscripción todavía avanzan lentamente. Plataformas como Xbox Game Pass y PlayStation Plus ya forman parte de la rutina de muchos jugadores, aunque la PGB asegura que el crecimiento del modelo parece haberse estabilizado.
En cuanto al futuro, la encuesta deja claro que los jugadores latinoamericanos valoran cada vez más funciones que faciliten el acceso y la continuidad entre plataformas. Aunque no se midió directamente el interés en el crossplay, el 27.3% de los encuestados aseguró que volvería a comprar juegos antiguos si tuvieran retrocompatibilidad, reflejando el interés por preservar bibliotecas digitales y mantener experiencias conectadas.
Otro punto importante es la localización al español y portugués. La PGB considera que los videojuegos traducidos correctamente tienen muchas más posibilidades de triunfar en la región, ya que esto mejora la conexión de los jugadores con las historias, personajes y mecánicas.
Aunque las grandes franquicias internacionales continúan dominando el mercado latinoamericano, el estudio también deja entrever una comunidad cada vez más abierta a nuevas experiencias y tecnologías. Sin embargo, factores como el precio, la accesibilidad y la conectividad seguirán definiendo el futuro del gaming en América Latina durante los próximos años.
