Redefinen los 'guerreros mexas' de Yaot el sonido grunge, rock y stoner
Por Israel M. Campos Montes
Ciudad de México.-En el ecosistema musical de la Ciudad de México, donde las etiquetas suelen ser barreras, surge una propuesta que prefiere la batalla a la clasificación. Se trata de Yaot, una agrupación que toma su nombre del náhuatl, el cual significa guerrero y cuya esencia afirman, así los define en este mundo de la “montaña rusa” de la “artisteada”.
Con seis años de trayectoria, esta banda no sólo toca música, puesto que defiende un camino de lucha por los sueños en una industria que rara vez regala algo.
UN SONIDO SIN CADENAS
Aunque muchos intentan encasillarlos, los integrantes de Yaot — Carlos Howard, Norman Palacios, Jorge Charbel, Alan Zúñiga (segunda guitarra) y El Kaber (bajo)— navegan en una marea de influencias que van desde el Stoner y el Grunge hasta matices de Nü Metal y Progresivo. Para ellos, las etiquetas de los "true metaleros" son limitaciones, por lo que prefieren la riqueza de un abanico de agrupaciones que incluye a exponentes como Alice in Chais, Deftones, Pearl Jam, Soulfly, Stoned Jesus, Tool hasta la herencia nacional de Guillotina, La Barranca, Santa Sabina y las bandas hermanas como Híbrido, Polietileno y Los Lunes.
"La música habla por sí sola y Yaot es el camino de ella, luchando y peleando como un guerrero para alcanzar sus sueños", afirmó el vocalista Howard, al tiempo que manifestó que la propuesta que ellos tienen es una especie de híbrido orgánico donde la distorsión convive con la lírica potente y la energía cruda del escenario.
Para el baterista Charbel, Yaot si tiene bandas insignias, pero cada integrante aporta sus gustos, lo cual enriquece la estructura de sus composiciones, puesto que pueden ir desde un “growl” hasta voces limpias que dan ese toque genuino de su mística compositiva.
ORGULLO MEXA: MÁS ALLÁ DEL PENACHO
La estética de Yaot es una declaración de principios. Utilizan máscaras y pintura no como un disfraz, sino como un "coqueteo" con la cultura mexicana. Sin embargo, mencionaron que su visión no se queda atrapada en el pasado prehispánico, puesto que también dan cabida a la charrería.
Para la banda, ser mexicano es el choque de culturas, la comida, la valentía y la unión de una raza que, si se lo propone, es imparable.
Esta mística se traslada a sus presentaciones en vivo, donde se puede constatar un espectáculo profesional que incluye performance, fuego e indumentaria tradicional, demostrando que la autogestión no está peleada con la calidad de "Hollywood".
BANDA DE SEGUNDAS OPORTUNIDADES
Yaot es un proyecto de madurez. Sus integrantes, la mayoría rondando en el grupo etario de los 40 años, ven en esta banda una "segunda oportunidad" tras años de recorrer la escena en otros proyectos.
El ingreso de Norman (guitarra líder) es prueba de ello: una conexión química que nació de un "palomazo" de su cumpleaños y que terminó de cuajar tras meses de espera y ensayos.
Norman aseveró que hoy, la banda se aleja de los errores de la juventud; dado que ya no tocan "por la anécdota o por una cerveza”, sino por un enfoque profesional y de respeto al público.
CITAN A TLATOANIS PARA EL 1 DE MARZO
Para estos músicos, la carta fuerte de Yaot es el directo, por lo que invitan a sus seguidores y a los nuevos oídos a vivir la experiencia en vivo, donde la energía fluirá de forma natural.
Su próximo gran asalto será el domingo 1 de marzo en el Fuck off Room, donde presentarán material nuevo junto a bandas hermanas como TitanBoa y Los Lunes Lunes.
Yaot enfatizó que la clave del futuro está en la apertura y el apoyo mutuo dentro del circuito independiente. Como bien dicen ellos, en un mundo de "Godínez", siempre habrá un rockero listo para quitarse la camisa, mostrar los tatuajes y soltar un grito de guerra.
IMCM
