Por Alejandro Ávila Peña
Cuando se anunció que Warner Bros y demás creativos planeaban realizar una película enfocada en el coyote, la expectativa fue alta por parte de los fanáticos del personaje y del correcaminos. Después de muchos años, estos emblemáticos personajes regresarían a la gran pantalla en una producción que, se decía sería un combo de diversión e innovación. Tomando como referencia el escrito del mismo nombre de Ian Frazier, la película mostraría una aventura donde Wile E. Coyote cansado de los infortunios provocados por los artefactos de ACME, demandaría a la compañía por los estragos contra su persona.
La premisa sonaba interesante, y elevó las expectativas de los fanáticos. Poco a poco, comenzaron a revelarse las primeras imágenes del metraje, mostrando al personaje del coyote en un estrado en compañía de su abogado defensor Kevin Avery, encarnado por el actor Will Forte. La emoción estaba a flor de piel, y más cuando se había anunciado que John Cena formaría parte de la producción y que James Gunn, estaría detrás como productor. La espera por ver la película casi terminaba, pero, en un acto inesperado, la Warner Bros anunció que, para ahorrarse unos gastos de impuestos, enlataría la película. El acto sucedió, la película se resguardó y, como si de una metaficción se tratara; el coyote comenzó una pelea en contra de una corporación para lograr justicia y, poder llegar a salas de cine.
Luego de una intensa batalla en redes, y con el apoyo de fanáticos, actores y de Ketchup Entertainment; ‘Coyote Vs Acme’ llega esta semana a salas de cine, siendo una sinfonía precisa de comedia, caos, y una voz crítica a temas como el consumismo, y la justicia.
Una sinfonía de caos y humor
La creatividad excesiva acompañada de una serie de circunstancias catastróficas con un humor ácido en donde personajes memorables vivían aventuras llenas de emoción y diversión fueron los ingredientes suficientes para que, una serie de dibujos animados de nombre Looney Tunes, conquistarán al mundo hace casi un siglo. Porky, Bugs y el Pato Lucas fueron un combo de caos, de risas y de historias que con una precisión cuida e inteligente, reimaginaban el caos del mundo real.
La catástrofe animada representada en situaciones absurdas y exageradas cautivó a miles de personas a través de momentos donde lo real se exageraba y se volvía un momento cómico donde el dolor, el infortunio eran una constante. Desde yunques gigantes o explosiones en todo momento fue que, los Looney Tunes mostraron ser una animación que partiendo de situaciones reales, podían crear una sinfonía donde el caos y el humor entretuvieran a chicos y grandes por igual.
Es precisamente este caos acelerado el principal combustible de la nueva ‘Coyote Vs Acme’; cinta de animación combinada con acción real dirigida por Dave Green, la cual es una comedia judicial que parte de la esencia clásica de los Looney Tunes, dándole una actualización en cada uno de sus personajes.
La película es protagonizada por John Cena y Will Forte, quienes ofrecen personajes magnéticos e interesantes en todo el filme. Lo interesante de la ecuación es que, al elenco suma una versión del coyote encantadora que, junto al correcaminos y otros personajes, crean una historia que deambula entre el thriller detectivesco, la comedia absurda, y una ingeniosa crítica al consumismo y a los malos actos de las corporaciones.
‘Coyote Vs Acme’, es un maravilloso homenaje a los Looney Tunes, partiendo de la esencia cínica y ridícula de este universo, pero, con un tratamiento más elaborado a la hora de presentar una aventura que habla sobre la perseverancia, el fracaso y la amistad, a su vez que hace una crítica hacía las grandes corporaciones.
A partir dela premisa antes mencionada es que Dave junto con Samy Burch y James Gunn, han creado un combo de diversión de inicio a fin tomando como punto de partida el escrito de Ian Frazier. Respetando el adn visceral, caótico y doloroso del material de origen, los realizadores han creado una película que desde el primer momento sumerege al espectador en una avalancha de infortunios; desde caídas en precipicios, explosiones estruendosas, trenes salidos por portales misteriosos y demás, la maquinaria de catástrofes regresa en una presentación que entretiene y divierte por lo bien cuidado que está cada chiste.
Es la construcción del universo lo que más llama la atención; los creativos son conscientes de lo que hace mágico a este mundo; muy al estilo de ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit’ y ‘Space Jam’; la cinta presenta una realidad donde caricaturas y humanos coexisten entre sí. Lo que llama la atención desde el primer momento es la situación que viven cada una de las caricaturas, las cuales sufren graves accidentes y son blanco de infortunios por lo cual, para ellos, existen despachos centrados en atenderlos. Ya sea que les caigan pianos desde las alturas o que bolas de demolición los arrolle; cada una de estas situaciones muestra que incluso en las caricaturas existen situaciones que en muchos de los casos no son sancionadas.
Green y Gunn, reconocen que la animación es un vehículo preciso para poder conversar con el espectador de temas sensibles e importantes que acontecen en el día a día de la sociedad. Es así que, partiendo de esto, desde el primer minuto del filme se puede sentir esa ironía pero a su vez, seriedad en las visuales presentadas. Desde un secuestro hasta una serie de experimentos, son algunas de las primeras imágenes que dan la bienvenida a esta aventuras. Las situaciones, por el contexto del filme, se ven más como una comedia o algo absurdo, pero, en el fondo, muestran una realidad inquietante y urgente de abordar.
Es así como a lo largo de casi dos horas de duración, ‘Coyote Vs Acme’ intenta trasladas muchas problemáticas de la vida cotidiana y volverlas en una sinfonía de caos y de humor desbordado. Lo que reluce también del filme es, el sentido legal que hay en ella. El metraje presenta una sucesión constante de varios juicios en donde se puede ver al Coyote enfrentándose a la justicia. Cada uno de estas batallas jurídicas se toman en serio dentro de las reglas existentes del universo; lo cual en primera instancia se vuelve en un combo de caos y diversión pero, en el fondo, incluso la película señala que en momentos de este tipo, la parte legal siempre favorece a quienes están en lo más alto de la estructura social.
Uno de los mayores aciertos está en convertir al Coyote en algo más que el eterno perseguidor del Correcaminos. Aquí es una víctima atrapada en un ciclo de fracasos, un personaje que, pese a ser golpeado una y otra vez, continúa intentando alcanzar aquello que parece imposible. Esa condición transforma su historia en una metáfora sobre la perseverancia, pero también sobre la lucha contra sistemas diseñados para favorecer al más poderoso.
Sátira Corporativa
La sátira corporativa funciona precisamente porque ACME deja de ser solamente una fábrica de artefactos absurdos para convertirse en una gigantesca corporación capaz de aplastar a cualquiera que se interponga en su camino. La ironía resulta todavía más efectiva cuando se recuerda que la propia película tuvo que sobrevivir a una batalla empresarial para llegar a las salas. La historia detrás de su estreno parece, por momentos, otro episodio de las desgracias del Coyote.
Will Forte es fundamental para sostener este universo. Su interpretación de Kevin Avery funciona como contrapunto humano frente al caos animado: torpe, frustrado y derrotado, pero también incapaz de abandonar la pelea. John Cena, por su parte, aprovecha su presencia física y su carisma para construir a un abogado corporativo exageradamente seguro de sí mismo, convirtiéndose en uno de los motores cómicos de la cinta.
El regreso de los Looney Tunes
La mezcla de animación y acción real no alcanza la perfección visual de ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit?’, pero Green comprende que el espectáculo debe estar al servicio del humor. Explosiones, trenes, precipicios, cohetes y artefactos imposibles se convierten en una maquinaria de gags perfectamente sincronizada con la tradición de los cortos clásicos.
La aparición del Correcaminos, Bugs Bunny, el Pato Lucas, el Gallo Claudio y otros personajes funciona porque no intenta convertirlos en versiones diferentes de sí mismos. Cada uno conserva su personalidad y sirve para generar situaciones que parecen extraídas directamente de los dibujos animados.
‘Coyote Vs Acme’ no busca ofrecer una lección moral ni convertir a los Looney Tunes en algo solemne. Su mayor virtud está en entender que el absurdo también puede hablar de la frustración, el fracaso y las estructuras de poder. Es una comedia que se ríe del mundo mientras reconoce que, en ocasiones, todos somos ese Coyote que cae por un precipicio, se levanta y vuelve a intentarlo.
Y quizá ahí se encuentra su mayor triunfo: una película que estuvo a punto de desaparecer terminó encontrando su propia historia de supervivencia. Tal como su protagonista, cayó, fue golpeado y parecía condenadaoal fracaso, pero finalmente logró triunfar.
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