Por Fidel Huitrón

Los músicos bien podrían dividirse en tres grupos: están los genios que además de grandes canciones su creatividad les da para ofrecer presentaciones en vivo memorables, los que sólo deben preocuparse por ofrecer un gran show (detrás de ellos hay un séquito de productores, arreglistas, músicos, letristas, productores y coreógrafos) y los que crean grandes álbumes que trascenderán generaciones, pero que no logran generar empatía alguna en el escenario.  

Debo hacer un paréntesis y agregar un cuarto grupo: aquellos que muestran tener el mínimo gusto por presentarse. Alguna vez el Cha! explicaba su gusto por salir maquillado (en el último de sus grupos,  que no mencionaré por respeto a quien esto lee) y usar parafernalia en sus conciertos, pues estaba harto de ver que los músicos se subieran a tocar como si se hubieran recién levantado de la cama. Y es cierto. A este tipo de artistas bien puedo imaginarlos eligiendo el pantalón menos sucio del piso de su recámara, ponerse una sudadera y los Converse más cómodos para salir, pararse en el escenario y esperar que el tiempo pase rápido. 

Esto es un show y un negocio. La gente hace un esfuerzo por ver a sus artistas en vivo y es decepcionante cuando el intérprete no está a la altura mínima de las expectativas. Además la gente ya cuenta con infinidad de opciones y terminará por olvidar y sustituir a las bandas que no muestren tantito interés en retribuirle su elección.  

Y la cuestión no es esperar que todos los grupos hagan música y conciertos sólo para incrementar sus chequeras (para eso existe U2 o Roger Waters), el chiste es reconocer a los artistas que logran ir más allá de grandes discos y ofrecen experiencias en vivo que nutren el concepto de su música y del grupo como tal.  Aquellos que suman a su propia leyenda a través de saber llenar el escenario. 

Esta lista la basaré en artistas en activo que aún hacen giras, ya tendremos tiempo para hablar de los míticos conciertos que marcaron a las generaciones pasadas. 

 

The Flaming Lips 

Wayne Coyne es un tipo complejo que hace música cada vez más extraña y profunda, incómoda algunas veces. Pero en sus presentaciones en vivo logra una empatía con el público que pocas bandas tienen. Disfraces, botargas gigantes y muchos papeles de colores complementan el concepto cínico de la banda y consiguen momentos realmente emotivos. 

Hace unos años grabaron en DVD  U.F.O's At The Zoo - The Legendary Concert In Oklahoma City, testigo de un concierto imperdible que demuestra la calidad de la banda en el escenario. 

 

Arcade Fire 

Un grupo que por sí solo parece una caravana de gitanos tenía que ser bueno en vivo. Los canadienses tienen mucha empatía con el público y se nota que disfrutan estar en el escenario. He tenido la suerte de verlos en un lugar pequeño y en un festival masivo y en ambos la experiencia fue de celebración y humildad de parte de la banda. 

 

Massive Attack 

A pesar de usar mucha tecnología visual en sus conciertos, sus presentaciones no son para cualquiera. Ver a esta banda es hipnótico, te invade la melancolía y comprendes más el concepto de la banda. Sería imposible tener en cada concierto a todas las voces que utilizan en estudio, pero la presencia de Horace Andy nos hace olvidarnos de los vocalistas ausentes. 

Para 2019 prometen una gira internacional tocando en su totalidad el Mezzanine, uno de los discos más importantes de la historia y el más usado como soundtrack para series de detectives y asesinatos. Por algo será.      

 

Depeche Mode

Aunque fácilmente entrarían en la categoría de conciertos míticos, este año ofrecieron quizá el mejor concierto en la ciudad. Y si, vienen con sus propios clichés como los bailes desenfrenados de Gaham o los 25 minutos que por ley (no es broma, está en contrato) debe cantar L.Gore en cada concierto. Pero el encanto y las tablas de ambos son tan grandes que siempre resultan como la primera vez. 

 

Daft Punk 

El dueto francés sale poco, pero cada vez que ofrecen una gira presentarán la tendencia que todos los demás DJ´s desarrollarán y/o copiarán en sus siguientes presentaciones. Su propuesta en vivo es una extensión de su concepto como grupo e implica una enorme producción previa, lo que fácilmente podría conseguir que ellos no sean quienes aparecen en el escenario, como los rumores dicen. Qué importa, es espectacular ver el show. 

 

Jack White

Es necesario verlo en vivo, sin importar con que banda se presente. Jack es de los artistas más cercanos al llamado rock clásico. Sus presentaciones son enérgicas y, aunque cada uno de sus grupos tiene un concepto bien definido en vivo y están formados por grandes músicos, él se lleva toda la mayoría del crédito en el escenario. Su crecimiento artístico va de la mano con sus proyectos, pero la calidad de sus presentaciones es garantía. 

Verlo al lado de Alison Mosshart en The Dead Weather es un choque de trenes. 

 

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Fidel Huitrón

Todo sea por la maldita música