EFE

Naciones Unidas.- Israel denunció este lunes ante la ONU una supuesta infiltración reciente en su territorio de “terroristas” de Hizbulá y defendió que si la misión de Naciones Unidas en la zona (FINUL) no es capaz de impedir este tipo de operaciones, su continuidad debería cuestionarse.

La delegación israelí remitió una carta sobre el episodio al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que precisamente este mes está discutiendo la extensión del mandato de la FINUL, que Israel y Estados Unidos quieren modificar.

“El rol de la FINUL es impedir este tipo de operaciones e impedir que Hizbulá convierta el sur del Líbano en su propia base terrorista. Si la FINUL es incapaz de cumplir esta misión, entonces su existencia debería estar en duda”, señaló en un comunicado el embajador israelí Gilad Erdan.

La misiva incluye fotografías que, según Israel, muestran la ruta de la “célula terrorista” desde el Líbano hasta el área de Mount Dov (una zona disputada bajo control israelí), cruzando la llamada Línea Azul, en la frontera entre los dos países y que es supervisada por Naciones Unidas.

Según medios israelíes, el Ejército respondió a esa incursión con fuego y los supuestos miembros de Hizbulá se replegaron a territorio libanés.

La FINUL se creó en 1978 para supervisar la retirada israelí de territorio del Líbano que había ocupado y apoyar al Gobierno libanés para controlar esa zona y luego se modificó tras la guerra de 2006 entre Israel y Hizbulá con el fin de vigilar el alto el fuego.

Su actual mandato vence el próximo 31 de agosto y el Consejo de Seguridad está negociando su extensión, con Estados Unidos abogando por modificarlo para que tenga más capacidad de supervisión en áreas en las que opera Hizbulá.

La operación cuenta con unos 10 mil “cascos azules”, incluidos algo más de 600 efectivos españoles.

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