Ciudad de México.- Como parte de la meta para este sexenio, el Gobierno de la Ciudad de México (GCDMX) está decidido a enfrentar de raíz una de sus crisis humanitarias y ambientales más invisibilizadas: el desamparo de aproximadamente 1.2 millones de perros que deambulan por las calles.
Bajo la consigna de convertir a la CDMX en la “Capital del Bienestar Animal”, Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno, delineó en marzo pasado una hoja de ruta que transita desde la atención médica masiva hasta una reforma legislativa sin precedentes para proteger a quienes no tienen voz.
PARADIGMA DE "CERO PERROS CALLEJEROS"
La meta es tan ambiciosa como urgente, puesto que México ocupa actualmente el primer lugar en América Latina en población de canes sin un hogar y el tercero en maltrato animal.
Por este escenario, la administración capitalina activó un plan de 10 acciones estratégicas que incluyen la prestación de 450 mil servicios de salud para animales de compañía.
Uno de los pilares de esta transformación es la megajornada de esterilización. Mientras que en 2025 se realizaron 65 mil procedimientos, el objetivo para 2026 es superar las 150 mil intervenciones gratuitas.
Esta medida busca romper el ciclo de sobrepoblación que alimenta el abandono, un fenómeno que, según el gobierno local, es la forma más pura de crueldad animal.
LA INFRAESTRUCTURA PARA LA VIDA
Para absorber la demanda de rescate y atención, el gobierno anunció la edificación de un gran albergue con capacidad para 500 animales rescatados.
A esto se suma un robusto despliegue hospitalario:
• Red de clínicas: Se proyecta la conclusión de 100 unidades con servicios gratuitos y universales para 2027.
• Segundo Hospital Veterinario: Una nueva instalación de alta especialidad que ampliará la cobertura actual.
• Parques caninos: Se rehabilitarán y construirán 200 espacios recreativos, de los cuales 40 han sido entregados.
REGULACIÓN DE ALBERGUES Y TUTELA RESPONSABLE
La innovación de este plan no es sólo física, sino normativa. Tras casos críticos de maltrato en refugios privados, como el rescate de más de 900 animales en el Refugio Franciscano, el gobierno presentó una iniciativa ante el Congreso local para regular los albergues.
Esta propuesta se basa en seis ejes que definen desde las características operativas de estos espacios hasta mecanismos de inspección para garantizar el bienestar mental y físico de los animales.
Paralelamente, el Congreso local aprobó una iniciativa impulsada por la diputada morenista Judith Vanegas Tapia para fomentar la tutela responsable. Este acuerdo obliga a las 16 alcaldías a promover una cultura de cuidado que evite el abandono derivado de problemas económicos o falta de compromiso.
Según Vanegas Tapia, el problema no es meramente normativo, sino "profundamente cultural".
EL COSTO DE LA INDIFERENCIA
La realidad actual es cruda, puesto que organizaciones de rescate, como Fundación Toby, reportan recibir hasta 20 casos diarios de violencia extrema: perros macheteados, baleados o con fracturas provocadas por golpes.
Y, es que, recuperar a un animal en estas condiciones puede costar entre 2 mil y 30 mil pesos, un gasto que mayoritariamente recae en la sociedad civil.
Además, persiste el reto de los mercados públicos, como el de Venustiano Carranza, donde la venta ilegal de animales vivos continúa operando sin controles sanitarios, alimentando el mercado negro y el abandono posterior.
HACIA UN FUTURO DE BIENESTAR COMPARTIDO
La estrategia de la CDMX busca alinear a la capital con los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconociendo que la salud animal y la humana están vinculadas por la prevención de enfermedades zoonóticas.
Con el fortalecimiento del Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) y el fondo de apoyo para asociaciones civiles, el gobierno apuesta por una corresponsabilidad entre Estado y ciudadanía para limpiar las calles, no sólo de heces, sino de la indolencia que condena a millones de animales al olvido.
IMCM