Sufren desamparados violencia física

Por: Hugo Hernández

@DDMexico

El 42% de las personas en situación vulnerable de la Ciudad de México son violentadas de alguna forma, mientras que 27% la sufre de tipo emocional, señaló el diputado local del PRD, Mauricio Toledo, quien planteó la necesidad de hacer un trabajo conjunto para atender el creciente problema de la población en situación vulnerable. 


El legislador abundó que el 51% de estas prácticas violentas se consuman en la calle o espacios públicos y 24% en el interior de las comunidades; sin embargo, para el procurador de Justicia de la capital, Edmundo Garrido Osorio, las agresiones que han sufrido algunas personas que viven en la vía pública no corresponden a ningún tipo de violencia permanente contra de este sector de la población, sino a una situación eventual y casos particulares que están siendo investigados.


De acuerdo con el “Censo de Poblaciones Callejeras 2017”, en la Ciudad de México existen cerca de 4 mil 354 personas en esta condición. De ellos, 38% son migrantes, quienes llegaron a la capital en busca de oportunidades de trabajo.


Entre las causas por las que las personas se integran a la calle, se encuentran los problemas familiares, con 29 por ciento; la expulsión del núcleo familiar, con 26 por ciento; y la violencia, 25 por ciento, seguido por los problemas económicos con 20 por ciento.


El Censo reveló que 100% de los integrantes de estos grupos aceptó consumir algún tipo de estimulante: 39% alcohol, 32% tabaco y 29% drogas; de éstas, el activo es usado por 34%, la marihuana por 27%, la piedra por 8%, la cocaína 7% y el resto otras drogas.


Ante esa situación, el asambleísta sugiere la creación de los “Centros para la Atención el Desarrollo e Integración Social de las Personas en Situación de Calle de la Ciudad de México” que estaría a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social, y cuyo objeto sería garantizar el respeto y la protección de los derechos humanos, a través de las unidades de atención que prestarán servicios asistenciales de salud, alimentación, vivienda, educación, trabajo, deporte y Cultura.

Víctimas de la violencia


Luis Enrique Hernández, director de El Caracol, organización especializada en atender a este sector vulnerable de la población, señaló en entrevista que “el 2017 está siendo paradigmático para las poblaciones callejeras, ya que hay diferentes tendencias de eventos violentos hacia ellas”.


De octubre de 2016 al mismo mes de este año murieron 85 personas en situación de calle; de ese total, 29 casos (30%) fueron derivados de actos de violencia y homicidios dolosos, según el informe anual de la asociación civil El Caracol.


El 50% de las víctimas fallecieron por enfermedades como hipocalemia; es decir, niveles bajos de potasio en la sangre, e hipotermia. Del total, 12 eran mujeres y cinco menores de edad, explicó Luis Enrique Hernández.
Desde los 6 años, Pedro N. decidió huir de la violencia que sufría en su casa y buscar una vida diferente en las calles, pero nunca imaginó que la vida sería más violenta, por lo que apenas hace unos meses ha intentado dejar esa forma de vivir.


Relata que desde hace unos 25 o 26 años, cuando su mamá falleció, comenzó una vida de agresiones en su contra por parte de su padre, “por eso decidí salirme de mi casa para buscar una vida, según yo buena, pero resultó ser peor”, relató.


Luis Enrique Hernández, de El Caracol, dijo que es relevante la violencia contra las mujeres de este sector vulnerable, pues incluso incluye a menores y hasta se tiene el registro de una bebé de meses que perdió la vida por asfixia.


Pedro ha sufrido agresiones directamente de la población y las autoridades, quienes discriminan a este tipo de población, provocando una segregación cada vez mayor. “He sufrido agresión de la gente y de la policía, porque decían que no podía estar durmiendo en la banqueta y me decían palabras muy feas”, declaró.


Para poder sobrevivir, Pedro tuvo que limpiar parabrisas, comer de la basura, dormir en las banquetas, drogarse y, fue ahí en las calles donde tuvo cualquier tipo de experiencia hasta el punto de convertirse en papá de un niño que apenas puede ver cada semana, luego de que las autoridades se lo quitaran.


Luego de esta vida de suplicio, Pedro encontró en El Caracol una salida y le ayudaron a buscar una vivienda, expedir sus papeles –porque la gente en situación de calle, en su mayoría no tiene identidad-, puede ver a su hijo una vez a la semana, consiguió un trabajo formal y dejó las drogas.

 


El problema se agrava, añadió Hernández, porque no existen indicadores para cuantificar a la población en situación de calle, además de que se carece de mecanismos de identificación que eviten que los cuerpos –en caso de que pierdan la vida- sean enviados a fosas comunes.


Tan sólo de los 85 casos documentados este año en la ciudad, en 63% se desconoce el paradero de los cadáveres.


De acuerdo con el informe de El Caracol, la constante discriminación de los servidores públicos y población en general contra esta población impide el acceso a los servicios a los que cualquier capitalino tiene derecho.
Las delegaciones con más casos son Cuauhtémoc, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero, las cuales señaló la Secretaría de Desarrollo Social local (Sedeso) como “cinturones de población callejera a atender”, en su censo presentado en julio pasado.