Busca Tijuana adaptarse tras el difícil primer año del regreso de Donald Trump en EU
EFE
Ciudad de México.- A un año del inicio del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, Tijuana, la principal ciudad mexicana de la frontera norte, trata de adaptarse a los cambios "significativos" tanto en la relación económica como en la política migratoria, según indicaron expertos a EFE.
En materia económica, Carlos Leos Martínez, tesorero de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), recordó que la llegada de Trump generó inicialmente una "reacción positiva" en los mercados, derivada de sus promesas de reducir impuestos y fortalecer la economía estadounidense.
No obstante, indicó que debido a la alta volatilidad y los vaivenes durante 2025, la economía mexicana presentó un comportamiento "débil", al resentirse por su alta dependencia comercial en la que alrededor del 80% de la producción nacional tiene como destino el mercado estadounidense.
Leos Martínez agregó que la relación comercial entre ambos países se vio afectada por la incertidumbre en torno a la imposición de aranceles por parte de Trump y las dudas acerca de la supervivencia del Tratado de Libre Comercio (T-MEC) entre Estados Unidos y Canadá, cuya revisión está prevista para 2026.
"Estas decisiones deterioraron la relación económica con el principal socio comercial del país, generando un año complejo y de cambios significativos", apuntó Martínez a EFE.
Tijuana, a escasos kilómetros de San Diego (California), se ha situado como un lugar clave para el desarrollo de la industria automotriz, aeroespacial, electrónica y de productos médicos en ambos lados de la frontera.
Además, casi la mitad del empleo en la industria de esta ciudad en el estado de Baja California con más dos millones de habitantes del noroeste de México está vinculado directamente con el comercio exterior y más de 85% de las empresas que exportan productos hacia el vecino del norte son de origen estadounidense, según datos oficiales.
TRANSFORMACIÓN "HISTÓRICA" MIGRATORIA
En el ámbito migratorio, José Israel Ibarra González, investigador del Colegio de la Frontera Norte (El Colef), explicó que el primer año del segundo mandato de Trump representó un cambio "histórico" que transformó la política migratoria de Estados Unidos.
Entre las principales medidas, destacó la declaración de emergencia en la frontera sur, el envío del Ejército a la zona y la cancelación del programa CBP-1, el cual permitía a personas solicitantes de asilo pedir una licencia humanitaria mientras esperaban su proceso dentro del territorio estadounidense.
Ibarra González señaló que estas decisiones provocaron una caída de aproximadamente el 90% en el flujo migratorio que transitaba por México con la intención de llegar a Estados Unidos.
Asimismo, indicó que se registró una ampliación en las capacidades de las agencias migratorias, no sólo a nivel federal, sino también mediante una mayor coordinación con policías estatales y locales para la detención y deportación de personas migrantes.
DEPORTACIONES A TERCEROS PAÍSES
Como consecuencia, el investigador agregó que las deportaciones no sólo se realizaron hacia los países de origen, sino también a terceros países, lo que derivó en una serie de violaciones de protocolos internacionales.
Finalmente, Ibarra González indicó que estas políticas también afectaron a ciudadanos estadounidenses, quienes fueron objeto de detenciones o revisiones por discriminación racial, principalmente por hablar español o aparentar ser de origen latino.
La frontera de México y EU en Tijuana, principalmente a través de la Garita de San Ysidro, es una de las más transitadas del mundo, con más de 90 mil personas cruzando al día.
IMCM