León XIV insta al diálogo entre Cuba y EU para evitar una crisis humanitaria

Papa León XIV

El Vaticano.- En un mensaje cargado de preocupación, el papa León XIV realizó un llamado urgente este domingo a los gobiernos de Cuba y Estados Unidos para establecer un "diálogo sincero y eficaz". 

El pontífice busca con esto prevenir una escalada de violencia y cualquier acción que profundice el padecimiento de la población en la isla, tras el aumento de las tensiones diplomáticas entre ambas naciones vecinas.

El respaldo del Vaticano a los obispos cubanos

Desde la ventana de su estudio en el palacio apostólico, el papa manifestó su apoyo total al mensaje emitido recientemente por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC). 

Además de pedir la intercesión de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, para que proteja a todos los ciudadanos, el pontífice subrayó la importancia de promover vías pacíficas de resolución.

La COCC ha manifestado una "profunda preocupación" por el agravamiento de las condiciones sociales y económicas en el país, haciendo énfasis en que la nación requiere de transformaciones profundas. Según los obispos: 

“Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor”.

Nuevas sanciones y la amenaza de una crisis energética

El panorama se ha vuelto crítico tras las recientes decisiones del presidente estadounidense, Donald Trump. 

El mandatario firmó una orden ejecutiva que califica a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional” de los Estados Unidos.

Este endurecimiento de la política exterior incluye la imposición de aranceles a los países que vendan crudo a la isla, una medida que busca bloquear el suministro de petróleo tras el corte del flujo proveniente de Venezuela. 

Washington sostiene que la interrupción energética es una herramienta para forzar un cambio de régimen en un país ya desgastado por crisis económicas y sociales previas.

Un llamado a la prosperidad sin sufrimiento

La Iglesia Católica insiste en que cualquier proceso de cambio debe priorizar el bienestar de los sectores más vulnerables. 

La COCC fue enfática al declarar su deseo de ver una nación renovada, pero sin que esto signifique un castigo para quienes menos tienen.

“Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”, sentenció el mensaje de los obispos, reafirmando que el camino debe ser el de los cambios estructurales a través del entendimiento y no de la asfixia económica.
 

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