Noche de terror en Kiev: Drones rusos matan a 18 civiles y dañan sede de la UE

Ataque en Kiev

Kiev.– La capital ucraniana, Kiev, fue el blanco de uno de los mayores ataques aéreos rusos contra Ucrania desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, resultando en la muerte de al menos 18 civiles, incluidos menores, y causando daños significativos a infraestructuras vitales y diplomáticas. 

La ofensiva nocturna, calificada como "deliberada" por líderes europeos, ha generado una ola de condenas internacionales y ha puesto en entredicho los recientes esfuerzos de paz.

La devastadora noche de ataques: víctimas y daños

Los ataques rusos de la madrugada del jueves impactaron varias zonas céntricas de Kiev, utilizando un arsenal que incluyó 598 drones y 31 misiles, entre ellos misiles de crucero Kh-101, misiles balísticos Iskander-M y misiles cuasi-balísticos Kinzhal. 

Este bombardeo masivo dejó un saldo de al menos 18 personas fallecidas, de las cuales tres eran menores: una niña de dos años, un chico de 14 años y una chica de 17 años. 

Las autoridades ucranianas informaron que el número de heridos ascendió a 48, con aproximadamente 50 personas afectadas y 40 hospitalizadas, y al menos diez personas permanecen desaparecidas.

Los daños materiales fueron extensos, afectando 33 localidades en la ciudad. Entre los edificios impactados se encuentran:

  • La delegación de la Unión Europea (UE) en Kiev, que sufrió daños "deliberados" y "significativos".
  • La oficina del British Council, también "severamente dañada".
  • Edificios residenciales, con un inmueble de cinco pisos partido en dos por el bombardeo.
  • Una escuela de preescolar y un centro comercial.
  • Las oficinas del periódico Ukrainska Pravda.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que las labores de rescate continuaban y que aún podría haber personas bajo los escombros.

Reacciones Internacionales y la Indignación Europea

La comunidad internacional reaccionó con firmeza ante la ofensiva. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, se declaró "horrorizado" y afirmó categóricamente que:

"La UE no se intimidará. La agresión rusa sólo refuerza nuestra resolución por estar del lado de Ucrania y su gente". 

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó que todo el personal de la delegación de la UE estaba a salvo y urgió al Kremlin a detener sus ataques "indiscriminados".

La alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, lamentó que "mientras el mundo busca un camino hacia la paz, Rusia responde con misiles", interpretando el ataque como "una decisión deliberada de intensificar la tensión y burlarse de los esfuerzos de paz". 

La UE ha convocado al embajador ruso en Bruselas y anunció un endurecimiento de sus sanciones contra Rusia, con la intención de usar activos rusos congelados para apoyar la defensa y reconstrucción de Ucrania.

Desde el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer condenó el ataque y responsabilizó directamente al presidente ruso, Vladímir Putin.

"Putin está matando a niños y a civiles, y saboteando las esperanzas de paz.  Este baño de sangre debe terminar", advirtió.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también se pronunció enérgicamente, destacando que los "629 misiles y drones en una noche contra Ucrania" eran una muestra de "terror y barbarie".


 

¿Un sabotaje a los esfuerzos de paz?

El ataque se produce en un momento de aceleración de los esfuerzos diplomáticos, impulsados recientemente por el presidente estadounidense Donald Trump, incluyendo un encuentro de alto nivel con Putin en Alaska el pasado 15 de agosto de 2025. Sin embargo, la reciente escalada militar ha generado serias preocupaciones sobre la viabilidad de un proceso de paz duradero.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, fue categórico al afirmar que "Rusia no tiene ningún interés en la diplomacia. Prefiere continuar matando antes que poner fin a la guerra". Calificó la ofensiva como una "horrible y deliberada matanza de civiles" y exigió nuevas y fuertes sanciones contra Rusia y sus aliados, como China y Hungría.

A pesar de la condena internacional, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, insistió en que sus bombardeos contra Ucrania "continuarán", alegando que las fuerzas armadas rusas atacan "objetivos militares y paramilitares". 

Peskov añadió que Rusia sigue "interesada en continuar el proceso de negociación para alcanzar sus objetivos por medios políticos y diplomáticos". Sin embargo, esta postura es vista con escepticismo por líderes europeos, quienes consideran que Rusia "rechaza la paz y elige el terror".

La delegación diplomática de la UE en Kiev, a pesar de los daños, permanece "plenamente operacional", reafirmando el compromiso del bloque con Ucrania. La comunidad internacional recalca la urgencia de reanudar los esfuerzos hacia un alto el fuego efectivo, alertando sobre el impacto negativo de estas acciones militares en cualquier intento creíble de negociaciones de paz.

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