Reitera Trump: 'Pronto iniciaremos combate a cárteles por tierra'
Washington.- En una conferencia de prensa desde la Casa Blanca para presentar el balance de su primer año de gestión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno ha comenzado a intensificar las acciones terrestres contra los cárteles de la droga.
Tras asegurar que el control marítimo ha reducido drásticamente el tráfico por agua, el mandatario señaló que la nueva fase operativa en tierra será "mucho más fácil" que las intervenciones previas.
El giro en la narrativa: Del mar a la frontera terrestre
Durante su discurso, Trump introdujo un cambio significativo en las estadísticas tradicionales de seguridad. Según el mandatario, actualmente el 97% de las drogas ilícitas llegan a Estados Unidos por vía marítima, una cifra que contrasta con informes previos que situaban la mayoría del tráfico por tierra.
Esta nueva narrativa justifica, según la administración estadounidense, el despliegue de una estrategia militarizada que ya ha dado resultados en el Caribe y el Pacífico, donde el Comando Sur habría destruido 36 embarcaciones a finales del año anterior. Trump enfatizó que, tras "asegurar" casi la totalidad de las rutas marítimas, es momento de avanzar hacia el control terrestre.
"Han visto lo que hemos hecho en el agua. Estamos empezando a hacer eso en tierra. La tierra es mucho más fácil, en realidad", sostuvo.
Designación de cárteles como organizaciones terroristas
Un pilar fundamental de esta estrategia es la clasificación de la MS-13 y los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras. Esta decisión respalda un enfoque de seguridad nacional más agresivo, permitiendo operaciones que Trump describió como necesarias para enfrentar la crisis del fentanilo, la cual cobra un promedio de 300 vidas diarias por sobredosis en Estados Unidos.
La controversia del "Golfo de América"
En un movimiento que generó fricciones diplomáticas inmediatas, Trump se refirió al Golfo de México como el “Golfo de América”, argumentando que su país posee la mayor parte del litoral. Aunque el mandatario acompañó el comentario con bromas sobre llamarlo "Golfo Trump", la postura oficial fue firme al declarar que Estados Unidos ha "tomado" el control de esta zona marítima.
Por su parte, el gobierno mexicano rechazó tajantemente este cambio de denominación, manteniendo el nombre histórico reconocido internacionalmente y señalando que el espacio es compartido y regulado por acuerdos internacionales.
Relación bilateral y soberanía: El papel de Claudia Sheinbaum
La presión sobre México no se limita al nombre del Golfo. Washington busca una participación directa de fuerzas estadounidenses en operativos contra laboratorios de fentanilo en territorio mexicano.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que, si bien la colaboración continuará mediante el intercambio de información, no se aceptará la presencia de tropas extranjeras en el país.
A pesar de estas tensiones, México ha enviado recientemente a 37 operadores de cárteles extraditados a Estados Unidos, sumando un total de 92 criminales entregados durante la actual administración, lo que se interpreta como un esfuerzo por mantener la cooperación sin ceder la soberanía militar.
El cuestionamiento al orden internacional y la ONU
El presidente estadounidense también aprovechó el balance de su primer año para criticar la eficacia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sugiriendo la creación de una "Junta de la Paz" alterna para resolver conflictos globales.
Esta junta contaría con figuras como Marco Rubio, Tony Blair y Jared Kushner, lo que ha generado reservas entre analistas internacionales que temen que esta estructura debilite el multilateralismo y se asemeje a un sistema de control colonial.