Ciudad de México.- En un gesto destinado a fortalecer los lazos diplomáticos entre las dos mayores potencias del mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió una invitación formal a su homólogo chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, para realizar una visita oficial a la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre.
El anuncio tuvo lugar en el marco de una cena de gala celebrada en Pekín, consolidando lo que Trump describió como una relación "muy especial" y fundamental para el equilibrio global.
La propuesta de Trump es significativa, dado que establece, por primera vez, un cronograma específico para que el líder chino viaje a la capital estadounidense.
Durante su intervención en el banquete de Estado, el mandatario republicano enfatizó que el vínculo entre Washington y Pekín es "uno de los más importantes de la historia", brindando por un futuro marcado por la prosperidad y el éxito conjunto de ambas naciones.
El evento, desarrollado en los salones del Gran Palacio del Pueblo, no solo contó con la presencia de altos funcionarios de ambos gobiernos, sino también con líderes de las corporaciones más influyentes de Estados Unidos y China, subrayando el componente económico de la gira.
APELACIÓN A LA HISTORIA Y VALORES COMPARTIDOS
Para dotar de profundidad su discurso, Trump realizó un recorrido por diversos hitos históricos que han unido a los dos pueblos a lo largo de 250 años de intercambio comercial y respeto mutuo.
Entre las referencias citadas, destacó la influencia de Confucio en Benjamin Franklin, la contribución de los trabajadores chinos en la expansión del sistema ferroviario estadounidense y el apoyo de Theodore Roosevelt a la fundación de la Universidad Tsinghua, institución donde se formó académicamente el propio Xi Jinping.
El presidente estadounidense subrayó que, más allá de la política, ambas sociedades comparten pilares fundamentales como el aprecio por el trabajo duro, el coraje y el amor a la familia y a la patria.
"Tenemos la oportunidad de apoyarnos en esos valores para crear un futuro de mayor prosperidad, cooperación, felicidad y paz para nuestros hijos", afirmó ante la audiencia.
Esta invitación y el tono cordial de la visita en Pekín sugieren un intento por sentar las bases de una cooperación estable, buscando transformar los intereses comunes en una hoja de ruta para la seguridad y el desarrollo económico internacional.
IMCM