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Ginebra, 27 Nov.- La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó hoy que existe entre 75 y 80 por ciento de posibilidades de que el fenómeno climatológico conocido como El Niño regrese en febrero de 2019, provocando sequías o inundaciones en diferentes partes del mundo.

La OMM destacó que aunque no se puede predecir su intensidad, es poco probable que esta vez, El Niño tenga un episodio tan poderoso como cuando el evento se registró por última vez en el mundo, entre 2015 y 2016.

El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial, que ejerce una gran influencia en las condiciones meteorológicas de numerosas partes del planeta.

Según la última actualización de la OMM, las temperaturas de la superficie del mar ya están en niveles débiles de El Niño en varias zonas del Pacífico tropical, aunque los patrones atmosféricos correspondientes aún no se han materializado.

“Los patrones de precipitación pronosticados para diciembre-febrero se parecen a los que normalmente se asocian con El Niño. Sin embargo, en algunas regiones la respuesta a la precipitación ha sido débil o no está en consonancia con las que típicamente se asocian con El Niño”, destacó.

Los pronósticos del modelo sugieren que esto cambiará dentro del próximo mes o dos, con lo que la probabilidad de que el fenómeno se desarolle en febrero de 2019 es de alrededor del 75 y 80 por ciento y alrededor del 60 por ciento para que continúe hasta el mes de abril.

“Las predicciones de los modelos de la fuerza del rango de El Niño van desde solo una condición cálida-neutral a través de un evento de fuerza moderada, con temperaturas en la superficie del mar que alcanzan un máximo aproximado de entre 0.8 y 1.2 grados celsius por encima del promedio”, abundó.

 

Los pronósticos de la OMM, basados con la opinión de expertos de todo el mundo, proporciona información autorizada a los administradores de desastres, salud y agua y a sectores sensibles al clima como la agricultura, la pesca y la energía.

Además, la información es utilizada por responsables de la toma de decisiones y los planificadores dentro de los gobiernos y del sistema de las Naciones Unidas (ONU), ante posibles desastres naturales, vinculados con el clima.

Notimex

ICM

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