Por: Patricia Guillén

@patito1811

En la Ciudad de México, en donde residen cerca de nueve millones de habitantes, del 60% de agua potable que se utiliza, el 40% proviene del acuífero que se encuentra bajo la capital, lo anterior de acuerdo con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. La perforación constante y extracción del líquido ha provocado que muchos manantiales se vaciaran y en su lugar quede arcilla, un compuesto del subsuelo que con la humedad se seca, lo que provoca los hundimientos.

De acuerdo con estudios,  la explotación intensiva del acuífero por medio de la excavación de pozos profundos y otros métodos artificiales como el bombeo, ha provocado el hundimiento de la tierras que según la Gerencia de Aguas del Valle de México, hace un unos años había hecho descender el nivel del suelo de la Zona Metropolitana un promedio de 7.5 metros, lo que generó fuertes daños a la infraestructura de la ciudad.

En agosto de 2016, Ramón Aguirre, titular del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), declaró que la capital ya no tiene capacidad para desalojar el agua de las lluvias superiores a los 30 milímetros, por lo que urgió a la Asamblea Legislativa cerca de 200 mil millones de pesos para sustituir al menos el 30% de la red hidráulica, lo que significa 4 mil kilómetros de tubería que el hundimiento de la tierra anual va de 15 centímetros por extracción de agua del manto acuífero.

“Hay centro de colectores que se construyeron en la época del Porfiriato, colectores que eran parte del sistema del gran canal de desagüe, 11 mil kilómetros de tuberías de drenaje, 1.2 millones de accesorios hidráulicos, rejillas, coladeras, bocas de tormenta, es una cantidad pavorosa de infraestructura que hay que darle mantenimiento”, explicó.

Actualmente existen  17 presas de regulación, 17 presas y 2 mil 241 kilómetros de colectores, con 50 años en promedio de antigüedad.

El 31 de agosto se formó un socavón de 2.19 metros de diámetro y 4.3 metros de profundidad en la calle de Humboldt, que según el Sacmex, se derivó por una falla del colector semiprofundo central el de Niños Héroes y Rosales, que se aloja a 12.10 metros de profundidad, infraestructura que data desde hace más de 60 años. Su reparación durará dos meses.

Los colonos denunciaron un hundimiento en el cruce de la calle de San Felipe y Eje 8 Sur en la colonia Santa Cruz Atoyac, del cual estimó Sacmex su reparación será de una semana; además del socavón en Bruno Traven y Manuel Rincón, en la colonia General Anaya. Al respecto, el delegado de la demarcación Christian von Roherich, reconoció que si no se renueva la red hidráulica continuarán apareciendo. 

A mediados del año pasado también colonos indicaron que sobre Ermita Zaragoza, en la delegación Iztapalapa, el suelo tenía “enormes” fisuras, pues los techos estaban agrietados.

Nabor Carrillo, experto en mecánica de suelo, dijo que la capital se hunde entre ocho y 37 centímetros en promedio cada año,  las zonas más afectadas son Venustiano Carranza, Iztapalapa e Iztacalco. “La extracción del agua del subsuelo son las causas”, explicó.

Otros hundimientos

Entre los edificios más dañados están, La Basílica de Guadalupe, que en 1951 registró 46 centímetros, actualmente se hunde 10 por año, el Palacio de Bellas Artes y el Ángel de la Independencia, al cual le añadieron una escalinata de 10 peldaños.

En 1629 las inundaciones eran constantes en la capital, por lo que quedó cubierta por cinco años; la ciudad estuvo a punto de ser abandonada pero se construyó el lago de Nochistongo para vaciar el agua. Para el siglo XX los ríos de la ciudad comenzaron a ser entubados y se contruyeron vías rápidas para los automóviles; como son el Viaducto, Río Consulado y Río Churubusco.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), Felipe de Jesús Gutiérrez, también refirió que los socavones están enfocados al deterioro y mala condición del drenaje. “al fracturarse en un suelo altamente comprensible hace que se fracture y se den las fugas y van socavando el suelo y por eso se hacen grandes hoyos. Aquí era un vaso regulador, y está claro que es un suelo blando con una fracturación permanente de las tuberías”, dijo.

Otras zonas en donde están apareciendo socavones, de acuerdo con Gabriela Espinosa, vecina de la colonia Romero de Terreros en la delegación Coyoacán, es en Prolongación Moctezuma Oriente, hundimiento que años atrás fue tapado con tepetate. “el delegado Valentín Maldonado ya se va, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera también  y nos van a dejar con el mismo problema. 

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