Por Moris Beracha

Las historias contadas en un tango, contagiosa melodía, con impresionantes acordes y de letras que, por lo general hablan de decepciones y de desamores, usualmente no tienen un final feliz.

Sin embargo, Argentina, la nación que se jacta de ser el primer lugar en el cual se originó esa corriente musical, puede hoy afirmar que su tango particular, ese que baila con sus acreedores cada vez que comienza una etapa de dificultades económicas, tuvo un final feliz.

Y es que el Ministro de Economía de la nación austral anunció que ese país y sus tres grupos de acreedores alcanzaron finalmente un acuerdo que permitirá la reestructuración de bonos bajo legislación extranjera, dando a ese país un respiro en lo que corresponde a su deuda.

Argentina y sus tres principales grupos de acreedores privados llegaron a un acuerdo para la reestructuración de bonos bajo legislación extranjera que otorgará al país «un alivio de deuda significativo», informó en la madrugada del martes pasado el Ministerio de Economía en un comunicado.

Ese país, en recesión desde hace aproximadamente dos años, logró que los bonos de deuda emitidos en 2005, 2016 y aquellos que se formalizaron a partir de 2016, sean canjeados por nuevos títulos de deuda, en dólares y euros, con vencimiento en 2029, 2030 y 2038, respectivamente.

Los bonos de deuda de ley extranjera a canjear alcanzan unos 66 mil 238 millones de dólares. El plazo para formalizar la adhesión a este acuerdo por parte de los acreedores vence el próximo 24 de agosto. Los representantes del Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje, forman parte del grupo de tenedores.

Paralelamente con esta acción, el gobierno argentino también está concretando el pago de 44 mil millones de dólares que el FMI prestó a ese país en 2018. De igual manera, el Senado aprobó recientemente un proyecto a través del cual se buscará iniciar las conversaciones para renegociar, entre el país y los poseedores de títulos de deuda bajo ley local, un total de 41.714 millones de dólares.

Lo que resulta plausible en esta economía, marcada por la recesión, es la habilidad que está demostrando la actual administración, liderada por el peronista Alberto Fernández, para lograr alcanzar importantes acuerdos que le permitan dar una bocanada de oxígeno a las asfixiadas cuentas fiscales.

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Moris Beracha

Experto en Gestión de Activos de Inversión, criptomonedas, private equity, finanzas y economía mundial.

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