Un like en Instagram te puede costar el matrimonio: Turquía ya divorcia por dar “me gusta”
Primero fue el “¿quién es ella?”. Luego el clásico “solo es una amiga”.
Y ahora… el divorcio oficial por andar repartiendo likes.
Aunque suene a chiste de internet, es completamente real. En Turquía, darle “me gusta” de forma repetida a fotos de otras mujeres ya puede usarse como prueba legal en un proceso de divorcio. El doble toque pasó de ser algo inocente a convertirse en evidencia judicial.
Instagram: del ligue casual al expediente legal
El Tribunal de Casación de Turquía determinó que likear constantemente publicaciones de otras mujeres puede “socavar la confianza conyugal”. No se trató de un like perdido, sino de un patrón digno de levantar sospechas hasta al algoritmo.
El caso ocurrió en la ciudad de Kayseri y enfrentó a una pareja identificada como SB (el esposo con dedo inquieto) y HB (la esposa con capturas de pantalla). Ambos solicitaron el divorcio, pero el tribunal concluyó que él tuvo mayor responsabilidad en la ruptura.
Cuando el feed habla más que tú
De acuerdo con reportes retomados por medios internacionales, la esposa acusó al marido de:
- Menospreciarla
- No brindarle apoyo financiero adecuado
- Y, por supuesto, interactuar demasiado con fotos ajenas en redes sociales
Porque en pleno 2026 ya no se engaña solo con mensajes privados: también se engaña con engagement.
Microtrampas, celos y el poder del corazoncito
Especialistas en relaciones llevan años advirtiendo que las redes sociales no son espacios neutrales. Un like puede parecer insignificante… hasta que es el número 47 a la misma persona.
Psicólogos explican que este tipo de conductas pueden ir desde algo inocente hasta microinfidelidades digitales, sobre todo cuando se cruzan límites que nunca se hablaron o que ya habían sido acordados.
El fallo: no fue un like, fue el historial
El tribunal dejó algo muy claro: no todos los likes son un problema. El conflicto aparece cuando existe repetición, intención y desprecio por los límites emocionales de la pareja.
En este caso, no fue un “se me fue el dedo”, sino una conducta constante que terminó afectando la confianza del matrimonio.
Resultado del juicio
- 30,000 liras turcas por daño material (poco más de $12,236.- pesos mexicanos)
- 30,000 liras por daño moral
- 1,000 liras mensuales de pensión alimenticia (Equivalente a $407.- pesos mexicanos)
Todo eso… por andar muy generoso con los corazoncitos.
¿Entonces ya no se puede dar like a nada?
Tranquilidad. El tribunal no declaró que un like sea infidelidad automática. Lo que reconoció es que el comportamiento digital también cuenta, especialmente cuando rompe acuerdos emocionales dentro de una relación.
Si está hablado y permitido, no hay problema. Si no… mejor cuida ese dedo.
El veredicto final (y la advertencia)
Este caso deja algo muy claro: las redes sociales ya forman parte de la vida real y los tribunales ya saben leer feeds.
Internet no olvida, el algoritmo observa y ahora… los jueces también.
La próxima vez que vayas a dar like, pregúntate:
¿vale la pena explicarlo frente a un juez?
Porque en Turquía, al menos, sí puede costarte el matrimonio.