El Coloso de Santa Úrsula se pintó completamente de amarillo, pero no del que está acostumbrado, en esta ocasión, el azteca fue el escenario para el debut de Colombia en su séptima Copa del Mundo.
Del otro lado, Uzbekistán no pudo tener mejor rival y escenario para disputar su primer partido en una Copa del Mundo, el equipo de la Confederación Asiática se plantó en la cancha del único estadio tres veces mundialista para hacerle frente a uno de los equipos más fuertes de América Latina.
Conquistan el Azteca
La afición colombiana, que ya había advertido sobre su presencia en México con la toma del Ángel de la Independencia el martes por la tarde, se hizo presente en la cancha del ahora nombrado, Estadio Ciudad de México, para volverlo su casa, al menos por 90 minutos.
Al ritmo de Karol G, el Azteca los recibió para hacerlos sentir locales y animar, aún más, la fiesta que ya permeaba en las gradas y en los alrededores del inmueble deportivo más importante del mundo.
El himno fue, sin duda, uno de los momentos más impresionantes, a una sola voz, los miles de almas colombianas que se dieron cita en el sur de la Ciudad de México mostraron el apoyo y el amor a “La Sele”.
Se hacen presentes
Tanto en la tribuna como en la cancha, Uzbekistán se dio cita en México para gozar la fiesta que es la Copa del Mundo, ubicados en la parte baja de la cabecera norte, un grupo de uzbekos no paró de alentar y apoyados de tambores se hicieron escuchar con fuerza.
