Entrometido en carencias digitales

Por Mike Volta

Caray estimad@ lecto@, sí que esta época está bien difícil para poder hacer muchas cosas que a un@ le gustan, es curioso cómo estamos ya con un año de pandemia, perfectamente acostumbrados al uso del cubrebocas, caretas, y se han vuelto normales en algunos casos, todas aquellas medidas  de seguridad qué antes nos eran tan conocidas; aunque por supuesto no faltan quienes aún le juegan al vivo y salen de casa, de vacaciones y se entrevistan con muchísima gente arriesgándose a si  mism@s y a los demás

Entrar a una sucursal bancaria con un cubrebocas y una careta como si fuéramos bandidos o delincuentes, es de lo más común,  cuando lo único que estamos haciendo es proteger nuestra vida, evitar contagiarnos, seguimos con ese miedo, pero tratando de hacer en lo posible nuestras actividades principales que son muy necesarias, ya que no sé si lo habrás notado, pero muchos bancos están actualizando sus bases de datos debido a la gran cantidad de personas que han fallecido, cambiado de domicilio, o simplemente no han podido pagar algunas de sus cuentas e informar estas situaciones a las instituciones bancarias. 

El trabajo a distancia se ha convertido en uno de los principales modos de vida, la dependencia de la red WIFI, del internet y del uso de la energía eléctrica se ha convertido en la bola que nos esclaviza cada vez más a las tecnologías digitales.

Muchas personas se ven en la necesidad de llevar sus equipos de cómputo a diferentes lugares y por diferentes transportes cargando consigo esos equipos de cómputo que cada vez exigen menos espacio, creo que son vitales para la realización de las actividades.

Sin embargo estimado lector, no se confíe, las cosas no han cambiado del todo, siguen aún por las calles, y en diversos lugares esos siempre latentes y presentes amantes de lo ajeno que saben detectar a través de sofisticados aparatos, los equipos de cómputo a través de radiaciones de energía, detectando así si en algún vehículo o en alguna maleta estos se encuentran, para así, aprovechar y hacerse de ellos sin importar que sean grabados por las cámaras de video, una persona con cubrebocas y careta difícilmente podrá ser identificada por los equipos de seguridad, ¿protege su vida? No, protege su identidad mientras te causa un grave problema con tu información. 

Nuevamente habrá que cambiar la clave del banco, del Google, de la cuenta de correo electrónico, y de todas aquellas aplicaciones bajo las cuales realizamos nuestras actividades bien sea productivas o lúdicas.

Actualmente se dan ya las dinámicas para la imposición de las ansiadas vacunas, mucha gente se ve en la necesidad de salir, (ojalá y ordenadamente) a aplicarse las tan ansiadas dosis contra el COVID19, les están pidiendo llevar documentos e información personal, cuídense y cuiden a sus padres y abuelos, recuerden que aún con toda esta situación terrible de pandemia los ladrones de objetos en información siguen a diario en las calles esperando la mínima ocasión para poder perjudicarnos… A algunos con el trabajo de más de 10 años de su vida. 

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