'DeBÍ TiRAR MáS FOToS': El álbum que busca coronarse en los Grammy 2026
Por Noemí López Vázquez y Alejandro Ávila Peña
Este próximo 1 de febrero se llevará a cabo la edición número 68 de los Premios Grammy, donde “DeBÍ TiRAR MáS FOToS” (DtMF) compite en 6 nominaciones, otorgándole al boricua el prestigio de ser el latino más nominado en dichos premios. Este es el sexto álbum de Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, que vio la luz el 5 de enero de 2025 marcando un antes y después en su carrera.
‘DtMF’ es un fundamento a la isla que lo vio nacer; a través de ritmos caribeños como la salsa, la plena y el deambow, Benito, construyó un álbum que representó un punto de inflección en su discografía y que cerró al 2025 como uno de los discos más destacados.
El álbum une al pasado y el presente y los confronta a través de ritmos clásicos y sofisticados, inyectando a través de sus letras una melancolía y protesta social; usando la música como vehículo para alzar la voz por su gente y por todos aquellos que han luchado y resistido a través del tiempo. ‘DtMF’ es una declaración identitaria, cultural y política que reafirma a Puerto Rico como eje creativo de la música urbana contemporánea.
A pesar de ello, el álbum no cae en la exotización de la cultura puertorriqueña, ni la coloca para el consumo vulgar de las masas; por el contrario, resalta los elementos que lo conforman como boricua desde el orgullo, la dignidad y, sobre todo, la resistencia.
CARTA DE AMOR A PUERTO RICO
Con ‘DtMF’, Bad Bunny se aleja de los convencionalismos establecidos en la industria y desafía los moldes establecidos; en lugar de perseguir formulas globales, Benito decidió mirar hacías sus raíces y a partir de ahí construir una obra profundamente arraigada a la memoria colectiva boricua.
Prueba de ello se tiene desde el inicio; el disco abre con un sample de ‘Un Verano en New York’ de El Gran Combo, un gesto que conecta la música puertorriqueña de los años setenta con la actualidad. Desde ahí, el álbum despliega una síntesis sonora que une salsa, plena, bolero y perreo de vieja escuela con el pop urbano moderno.
Pero quizás lo que más llama la atención de esta pieza, es el videoclip donde, a través de una radio se escucha la voz del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiendo perdón a los inmigrantes. “Este país no es nada sin los inmigrantes, este país no es nada sin los mexicanos, puertorriqueños, colombianos…”, se oye decir al mandatario estadunidense.
Este acto resulta profundamente político dado el contexto actual en el que la política antiinmigrante de Donald Trump se ha sido marcada por redadas masivas, asesinatos de manifestantes y una aguda tensión en quienes lo viven diariamente.
Para Benito, la migración está intrínsecamente ligada al despojo; históricamente la gente de Puerto Rico ha tenido que desplazarse a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida debido a la relación de desigualdad política, social y económica que existe entre la isla y la Unión Americana.
LA NOSTALGIA COMO PUNTO DE PARTIDA
El álbum se inscribe en una lógica de nostalgia que puede sentirse en el imaginario visual que lo rodea. Las sillas de la portada, el plátano, el coquí o el pitorro de coco resignifican objetos y símbolos cotidianos para convertirlos en emblemas de resistencia, comunidad y pertenencia.
Lo común se vuelve político y cultural, cada agregado visual es una referencia a las raíces de su tierra; ‘DtMF’ no está pensado solo como un álbum musical, sino como un fundamento de la cultura latinoamericana, su legado y su contribución.
La nostalgia se manifiesta desde el título de la obra, una referencia a atesorar y guardar los momentos felices y los momentos que nos moldean; una foto resiste a través del tiempo, pese a su desgaste, es un tesoro que encapsula un momento.
“QUIEREN AL BARRIO MIO”
Pero ‘DtMF’ también es un disco de denuncia. Canciones como “LO QUE LE PASÓ A HAWAii” abordan frontalmente la gentrificación, el desplazamiento y la explotación territorial, problemáticas que atraviesan no solo a Puerto Rico, sino a toda América Latina.
“Quieren quitarme el río y también la playa, quieren al barrio mío y que la abuelita se vaya”, reza un fragmento de la canción, para la cual eligió la plena para narrar algo triste y nostálgico, pero también cargado de esperanza; que invita a accionar para evitarlo.
Esto mismo se ve en el short film de poco más de 12 minutos producido por el mismo Bad Bunny, con la participación del actor, cineasta y poeta Jacobo Morales, uno de los más prolíficos de Puerto Rico. Aquí, se pueden apreciar los estragos de la gentrificación, donde tristemente las costumbres de la isla se van sustituyendo con otras que trae la llegada masiva de turistas.
UN UNIVERSO LATINOAMERICANO
El universo cargado de simbolismo que creo Benito, no sólo se limitó a la música, sino que lo llevó a los escenarios con una emblemática gira que recorrió a toda Latinoamérica– dejando fuera a Estados Unidos– y que partió con una residencia de un mes en Puerto Rico.
La colocación de la emblemática “Casita” en el escenario, rebasó los límites del espectáculo y se convirtió en un espacio político. Esta representación de una vivienda tradicional de Puerto Rico fue colocada estratégicamente en las zonas más económicas, en busca de democratizar la experiencia priorizando que no quedaran relegados; lo cual generó polémica ya que en dicho lugar también se vieron a influencers y figuras mediáticas.
Por otra parte, Bad Bunny no llegó solo, al imaginario se le sumó Concho, un personaje interpretado por un sapo endémico de la región y que actualmente se encuentra en peligro de extinción debido a la pérdida de su hábitat por la urbanización y turistificación de la isla, problemática que el artista ha denunciado en diferentes ocasiones y desde distintas trincheras.
UNO DEBE AMAR LO MÁS QUE PUEDA
Uno de los mayores logros del álbum es su carácter intergeneracional. Bad Bunny logra tender puentes entre jóvenes y adultos, entre la tradición y la música urbana actual, reconciliando públicos distantes; a través de canciones como ‘BAILE INOLVIDABLE’ y ‘EoO’, Bad evidencia ese puente generacional que traza en su obra, evidenciando que, a pesar de las décadas, el sonido puertorriqueño se ha adaptado a las tendencias y ha resistido durante distintas generaciones.
Este domingo 1 de febrero, ‘DtMF’ representa ser la obra definitiva musical de Latinoamérica, un álbum que, a pesar de los resultados de tan esperada noche, prevalecerá en el tiempo como la definición correcta de la música latina;.
El éxito del álbum no solo se representa en nominaciones, sino que se expresa en la redefinición que hace sobre hacer música latina en nuestros tiempos. ‘Con ‘DtMF’, el conejo malo invita al escucha a resistir a través del amor y en compañía, sentir orgullo de donde se viene y hacía donde se va, sin olvidar quien se es en realidad.