Reseña | Charli XCX sorprende en 'Erupcja': Un romance volcánico entre el amor y el ego

Escena

Charli XCX protagoniza 'Erupcja', una íntima fábula de Pete Ohs. En esta obra de realismo mágico, el amor se convierte en una fuerza volcánica que choca con el ego, demostrando que las emociones siempre terminan por estallar

Alejandro Avila
'Erupcja' llega a cines de México
'Erupcja' llega a cines de México

Por Alejandro Ávila Peña

El amor es una de las emociones más fuertes que uno puede experimentar; un mar de sentimientos provocado por el deseo, el encanto y las ganas de compartir un mismo sentir con alguien más. Diversas historias han fijado su atención en esta emoción, esculpiendo relatos donde se explora todo lo que conlleva: desde un amor meloso hasta uno más amargo o incluso el desamor. Las posibilidades narrativas alrededor de este sentimiento son prácticamente infinitas.

Pero el amor también puede entenderse como una fuerza cósmica, una energía capaz de alterar cualquier circunstancia; incluso, hacer que diversos volcanes del planeta entren en erupción por los sentimientos que dos personas tienen entre sí. De esto habla la más reciente obra de Pete Ohs, 'Erupcja', largometraje protagonizado y coescrito por Charli XCX, quien interpreta a Bethany, una joven que, tras quedar varada en Varsovia debido a la erupción de un volcán, comienza a replantearse su vida amorosa mientras se reencuentra con Nel, una amiga de la infancia. La cinta llega esta semana a cines de México, en complejos como las tres Cinetecas Nacionales, Cine Tonalá, La casa del cine, entre otros. 

Cuando el realismo mágico encuentra al romance

A través de una fotografía íntima, limpia y encantadora, que fija constantemente su atención en las expresiones faciales de sus protagonistas, Pete Ohs construye una historia marcada por el deseo, la herida, la incertidumbre y el verdadero significado de los vínculos románticos.

Desde sus primeros minutos, la película seduce por la manera en que retrata Varsovia. La ciudad deja de ser únicamente un escenario para convertirse en un espacio emocional donde Bethany parece perderse tanto entre sus calles como dentro de sí misma. Cada recorrido funciona como un reflejo de sus dudas, mientras que la arquitectura y la serenidad de la ciudad envuelven la historia con una atmósfera casi onírica.

El realizador abraza el realismo mágico con absoluta naturalidad. La incorporación de un narrador, que funciona prácticamente como un personaje más, fortalece esa sensación de estar frente a una fábula contemporánea donde lo imposible nunca necesita explicarse. Las erupciones simplemente suceden y los personajes las aceptan como parte de su realidad. Esa decisión termina siendo uno de los mayores aciertos del filme, pues convierte al desastre natural en una metáfora permanente de las emociones que permanecen contenidas hasta que inevitablemente explotan.

El amor también puede ser un acto de egoísmo

Es precisamente el minimalismo de la película lo que termina conquistando en su apartado visual. Pete Ohs comprende que no necesita grandes acontecimientos para construir un drama romántico; le basta con conversaciones, silencios, caminatas y miradas para que los personajes revelen aquello que son incapaces de decir con palabras.

La actuación de Charli XCX se convierte en el bastión dramático de la historia, aunque el verdadero acierto radica en que la película jamás cae en los excesos del melodrama. En cambio, propone un romance que se cocina lentamente, donde las inseguridades y las heridas personales pesan mucho más que cualquier gesto romántico.

Bethany es un personaje profundamente contradictorio. Cree, consciente o inconscientemente, que el mundo gira alrededor de sus emociones, y esa necesidad de colocar siempre sus sentimientos en el centro termina contaminando todas sus relaciones. 'Erupcja' encuentra ahí su discurso más interesante: muchas veces el amor no fracasa por falta de cariño, sino por la incapacidad de mirar verdaderamente al otro.

Lejos de convertirla en una protagonista insoportable, Charli XCX encuentra un equilibrio fascinante entre la arrogancia y la vulnerabilidad. Su interpretación transmite una dulzura genuina que constantemente choca con un egoísmo casi infantil, haciendo que Bethany resulte tan frustrante como entrañable.

Dos personas pueden amar distinto

Las constantes imágenes de volcanes enriquecen la dimensión fantástica de la película, pero también alimentan una lectura mucho más interesante: quizá las erupciones nunca fueron provocadas por el amor, sino que son los propios personajes quienes necesitan convertir cualquier desastre en una explicación romántica para aquello que sienten. Esa ambigüedad permite que el realismo mágico funcione como una extensión del estado emocional de Bethany, una mujer acostumbrada a interpretar el mundo desde su propia perspectiva.

La relación con su novio, Rob (Will Madden), ejemplifica perfectamente esa idea. Ambos dicen compartir un mismo vínculo, pero cada uno parece experimentar una versión completamente distinta del amor. Pete Ohs utiliza esa fractura emocional para reflexionar sobre esas relaciones que dejan de caminar al mismo ritmo, donde el cariño sigue existiendo, aunque las personas ya no habiten el mismo lugar emocional.

La película entiende que amar no siempre significa avanzar en la misma dirección. En ocasiones, el afecto permanece mientras la conexión desaparece, y es precisamente esa incompatibilidad la que termina erosionando cualquier relación.

Charli XCX demuestra una presencia escénica sorprendentemente sólida, alejándose por completo de su faceta como estrella pop para construir a una Bethany llena de matices, capaz de oscilar entre la vulnerabilidad, el encanto y un egoísmo que nunca termina por volverla antipática. Su interpretación encuentra fuerza en los pequeños gestos, las miradas y los silencios, permitiendo que el conflicto emocional del personaje se sienta genuino. A su lado, Lena Góra aporta una serenidad que funciona como el contrapeso perfecto para la impulsividad de Bethany, haciendo que la química entre ambas sostenga buena parte del peso emocional de la historia. Por su parte, Will Madden, con una actuación contenida, dota a Rob de una humanidad que evita convertirlo en un simple obstáculo dentro del romance, sino en alguien que también experimenta las consecuencias de un amor que ha dejado de caminar en la misma dirección.

Una pequeña película que encuentra grandeza en su sensibilidad

La modestia de la producción y la sobriedad de muchos de sus espacios hacen que 'Erupcja' parezca desarrollarse en un tiempo indefinido, como si existiera fuera de cualquier época específica. Esa decisión fortalece su naturaleza de cuento moderno y permite que el componente fantástico conviva con absoluta naturalidad junto al drama romántico.

Pete Ohs apuesta por una película pequeña en dimensiones, pero enorme en sensibilidad. Nunca busca ofrecer respuestas absolutas sobre el amor; por el contrario, entiende que este sentimiento está lleno de contradicciones, egoísmo, incertidumbre y heridas que muchas veces preferimos ignorar.

Al final, 'Erupcja' encanta por presentar una historia donde el amor deja de ser un ideal romántico para convertirse en una fuerza tan hermosa como destructiva. Entre volcanes, silencios y encuentros inesperados, Pete Ohs construye una fábula contemporánea sobre la dificultad de amar cuando el ego ocupa demasiado espacio.

Con una actuación sorprendentemente sólida de Charli XCX y una sensibilidad visual que convierte lo cotidiano en algo casi mágico, 'Erupcja' encuentra su mayor virtud en recordarnos que las emociones más profundas nunca permanecen dormidas para siempre. Tarde o temprano, como cualquier volcán, terminan por hacer erupción.

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