Por Alejandro Ávila Peña
El amor es una de las emociones más intensas que las personas pueden experimentar a lo largo de la vida. Es un vínculo profundo que se construye a través del afecto, el cuidado y, sobre todo, la empatía. Sin embargo, también es una experiencia que expone la vulnerabilidad humana, pues hace que las emociones emerjan con una fuerza inusitada. Este sentimiento ha sido explorado desde distintas expresiones artísticas como el cine, la pintura, la literatura y, por supuesto, la música.
Precisamente, el amor es el eje central de Tecuán Caroca, el tercer álbum de la cantante española Sofía Comas. El disco, integrado por diez canciones y publicado el pasado 24 de abril, marca una nueva etapa en la carrera de la artista. En entrevista para Diario de México, Comas compartió el proceso creativo detrás del álbum, reflexionó sobre su visión del amor y habló sobre el concierto que ofrecerá el próximo 27 de mayo en el Centro Cultural de España en México.
En esta nueva etapa, la cantante se sumerge en las profundidades del afecto con un proyecto que define como concebido “por y para el amor”. Su voz, ahora más cercana a la tierra y a las raíces de la música popular, busca desnudar el alma a través de un ejercicio de honestidad emocional.
Sofía Comas acompañada de una guitarra en la espalda llega a la Bestia Radio para ofrecer una entrevista para Diario de México. Con un carácter sereno y tranquilo, saluda y pasa a la sala 1 del lugar. Acomoda la guitarra en uno de los rincones del cuarto y con una pasión palpable a lo que hace nos dice en una de sus primeras respuestas: “la música es parte de mi vida. es fundamental, me acompaña en mi día a día". Para Sofía Comas, la música no es solo un oficio; es la lente a través de la cual decodifica la realidad.
Para la artista, la música no es solo un oficio, sino la forma en que comprende y se relaciona con el mundo. Ese amor por el arte nació desde la infancia. Mientras recuerda aquellos años, confiesa haber estado “muy obsesionada con Mozart y La flauta mágica”. Entre gestos y sonrisas, explica que la música representa “la manera de acercarme al mundo… la visión de cómo yo vivo la vida”.
Comas entiende la música como una herramienta de aprendizaje constante. “Una de las cosas fundamentales en la vida es aprender, y creo que aprendo haciendo canciones”, comenta con entusiasmo. Su primer álbum, El verano será eterno (2020), estuvo profundamente influenciado por la literatura y por sus emociones más íntimas. Desde entonces, la compositora ha concebido las canciones como un vehículo para sostener la esperanza. “Todas mis canciones son, al final, canciones de esperanza. Es mi manera de mantenerme esperanzada en el mundo”, afirma.
Su obra más reciente, Tecuán Caroca, recoge influencias del cancionero mexicano y fusiona géneros como el bolero y el son jarocho. El álbum funciona como una oda al amor y como una introspección que reivindica la vulnerabilidad como una forma de fortaleza. Aunque nació en España y creció en Canadá, la artista ha encontrado en México un espacio de conexión emocional y artística.
El amor como aprendizaje vital
La relación de Sofía Comas con su arte está marcada por un profundo respeto. Para ella, escribir canciones es una herramienta de evolución personal. Cada álbum responde a una búsqueda interior distinta y representa una etapa de transformación.
“Hacer música es mi forma de vida. Para mí, vivir es aprender, y creo que aprendo a través de las canciones que forman parte de un álbum”, explica.
Tecuán Caroca: el jaguar que pide una caricia
El concepto detrás del disco surge de una poderosa imagen simbólica. “Tecuán” significa jaguar, mientras que “Caroca” remite a la caricia. A la cantante le atrajo la sonoridad de ambas palabras porque evocaban el latido del corazón.
Así nació la idea de un “jaguar romántico”: una figura que puede mostrar las garras, pero que también busca amar y ser amado.
Para construir esta nueva etapa musical, Sofía se inspiró en la sencillez de grandes referentes del cancionero mexicano como José Alfredo Jiménez y Juan Gabriel. En ellos encontró la certeza de que “en la música popular residen las grandes verdades y los saberes de la vida”.
Un escenario para el encuentro emocional
El próximo 27 de mayo, el Centro Cultural de España en México donde brindará , un espectáculo que formará parte de la gira Tecuán Caroca Gira México. El recorrido comenzó el pasado 14 de mayo en Pachuca, Hidalgo, y posteriormente llegará a Bernal, Querétaro, y Xalapa.
Para Sofía, los conciertos representan la culminación del acto creativo, ya que permiten alcanzar lo que considera la parte más hermosa de la música: compartir.
El espectáculo promete convertirse en un recorrido emocional donde la palabra , cantada y hablada, tenderá puentes entre la artista y el público. Acompañada por una banda completa, Comas buscará crear un espacio en el que la música y el amor se fundan en una misma experiencia.
El faro emocional: entre el amar y el querer
Dentro del universo emocional de Tecuán Caroca, existe una pieza clave que, aunque no es de su autoría, funciona como el corazón conceptual del álbum: una reinterpretación de “El amar y el querer”, compuesta por Manuel Alejandro y popularizada por José José.
Para Sofía Comas, esta canción simboliza la unión entre sus raíces españolas y la profunda conexión que ha desarrollado con México. Además, resume la reflexión central del disco: la diferencia entre el deseo y la entrega genuina.
La cantante considera esta pieza como el “faro emocional” del proyecto, pues la ha llevado a cuestionarse qué significa realmente amar y cómo desaprender ciertas ideas construidas alrededor de las relaciones afectivas.
La fuerza de la vulnerabilidad
En el universo creativo de Sofía Comas, la vulnerabilidad deja de entenderse como una debilidad y se transforma en un acto de valentía.“La vulnerabilidad es lo que nos hace fuertes. Mostrar fragilidad implica fortaleza y valentía”, sostiene.Para la artista, amar implica atreverse a compartir aquello que genera miedo o pudor. En sus palabras, “el amor es mi santuario”, un espacio donde el alma, el corazón y la fragilidad encuentran protección.
Amar desde el corazón
A través de sus reflexiones, Sofía Comas plantea que amar no es un estado definitivo, sino un aprendizaje permanente. La artista asegura encontrarse “en pleno proceso de aprender, reaprender y desaprender hábitos que no ayudan a amar”.Bajo esta mirada, el amor exige desprenderse de las armaduras emocionales y reconciliarse con la propia fragilidad. También implica reconocer que la sencillez sigue siendo el lenguaje más poderoso para conectar con los demás.