Por Moris Beracha

Las opiniones son diversas. En su conjunto, el desempeño económico de Latinoamérica no ha sido, por mucho, el más afortunado, no obstante contadas excepciones.

El desempleo, la informalidad, la pobreza, la corrupción, la precaria situación económica y social son características que se pasean por todos los países. Sistemas de gobierno que sobreponen la política y el populismo a la economía también añaden ingredientes al caldo del deterioro que lentamente se cocina en este lugar del mundo.

El Covid-19 tan solo vino a desenmascarar, en algunos de los países latinoamericanos, las deficiencias que, históricamente, padecen. Las cifras presentadas por organismos multilaterales acerca del futuro desempeño no son nada halagadoras. Por el contrario, muestran a una zona en la cual los problemas ya descritos se incrementarán.

Héctor Casanueva, vicepresidente ejecutivo del Foro Académico Permanente Unión Europea, América Latina y el Caribe, destaca que la economía está deprimida en toda la región. Algunos países más que otros.

Es importante destacar que antes de la pandemia algunas de las economías de la región venían experimentando un comportamiento positivo en sus indicadores, números estos que han sido difícil mantener por las singularidades históricas, desde el punto de vista económico y social, que presenta Latinoamérica.

Durante los últimos 10 años, un porcentaje razonable de su población había salido de la pobreza, pudiendo mejorar sus ingresos. Sin embargo, la fragilidad financiera de los gobiernos siempre salta a la vista. Por muy duros que hayan sido los intentos de algunos de los gobiernos por rescatar la economía, por lo general son países exportadores de muy pocos productos, lo que hace que la balanza comercial arroje, en muchos casos, números negativos.

Debido a la pandemia, que está impactando fuertemente a todos los países de la región, la economía está retornando a los niveles de 2010. Los cálculos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y del Banco Interamericano de Desarrollo dan cuenta del crecimiento del desempleo de entre 14% y 15% y un descenso del PIB de 14%. Casanueva vaticina que “Latinoamérica va a retroceder una década y la región volverá a los niveles de 2010”. “Estamos perdiendo una década a causa de la pandemia”, agrega.

Sin embargo, más allá de los pronósticos agoreros, los países aún están a tiempo de aplicar los correctivos necesarios para poder salvaguardar lo que queda de sus economías, diseñando una estrategia común que les permita trabajar como equipo y apoyarse unos a otros. La sinergia es necesaria en estas situaciones, así como el intercambio de buenas experiencias en aras de minimizar el impacto económico y no perder 10 años de esfuerzo.

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Moris Beracha

Experto en Gestión de Activos de Inversión, criptomonedas, private equity, finanzas y economía mundial.

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