La dificultad de escribir de los trabajadores 

Por Aarón Cruz Soto 

Durante la pasada Feria Internacional del Libro del Zócalo platiqué con Kike Ferrari, escritor de literatura negra que además es trabajador del Metro en Argentina, en la plática me señaló que clase obrera, como personaje literario, parecía no existir en la literatura actual, pero estaban más presentes personajes de la comunidad LGTBB, mujeres, etc. Me lo comentó, no como reclamo, sino como una deuda de la literatura con ese sector de la sociedad. 

En efecto, desde la desintegración de la URSS, el tema de una literatura desde la clase obrera o para ella, está casi diluido, tal vez por el desarrollo mismo de las luchas de los trabajadores pero también por haber dejado de ser “una moda”, pareciese que  escribir de la vida, de personajes de la clase obrera dejó de tener ese “romanticismo” de hace años. 

Ahora, otro tipos personajes son los protagonistas, eso habla mucho de nuestro tiempo y la cultura de sectores de donde ahora están naciendo los escritores. 

Algunos pensaran que tiene que ver con la derrota de muchos movimiento de los trabajadores alrededor del mundo, aunque pienso que se debe más al desplazamiento del tema a otros géneros literarios, como la crónica y demás géneros periodísticos. 

Aaron Cruz Soto
Foto: Flick 

Eso hace de Kike un poco un espécimen raro que siendo el mismo trabajador del Metro en Argentina se haya puesto a escribir, aunque claro no es el único ejemplo. Recuerdo a Gerardo de la Torre, un trabajador petrolero que logró abrevar de su mundo para construir su literatura. 

El caso de Gerardo con novelas como Los hijos del Águila, presenta al movimiento obrero con sus problemas más allá de construir una épica de la clase obrera, deja esos modos dicotómicos y construye personajes que viven el conflicto del mundo laboral, entre el machismo de sus  personajes y su militancia dentro del Partido comunista; el conflicto de los sujetos al ponerse ideales que no son fáciles de construir en la realidad. 

Kike Ferrari hace algo parecido, él coloca a la movilización política de los trabajadores como un tema de fondo, no buscar ser explícito sobre la situación de la clase obrera  pero se pregunta por ese tema, hay varios ejemplos donde pienso que puede ver, por ejemplo en su más reciente libro “Nadie es inocente” que reúne varios cuentos del género negro.

Ambos modos, son maneras sinceras de escribir desde y para los trabajadores, fuera de esas ideas de obreros ideales, totalmente consecuentes con sus luchas o con lo que se pensaría que debería ser la clase obrera. Al último puede  esa sea la dificultad de escribir de la trabajadora, pues al último expone a más esos dilemas morales con la materia de trabajo y que involucran al trabajo como elemento de reconocimiento. 

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Aaron Cruz


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