Por Moris Beracha

Las opiniones en el senado de Estados Unidos están encontradas. Por ahora, uno de los temas de discusión se centra en la reducción del monto otorgado por concepto de subsidio al desempleo. Desde la Casa Blanca y el ala republicana del órgano legislativo, se plantea la necesidad de reducir el aporte semanal, que desde abril reciben los desempleados por efectos de la pandemia, de 600 a 200 dólares.

Varios han sido los medios de comunicación que han reseñado que este proyecto de ley, el cual será sometido a votación en los próximos días, plantea que esta disminución debe mantenerse hasta que los estados puedan implementar un nuevo esquema, consistente en el pago a los trabajadores de hasta 70% del ingreso percibido antes de perder sus empleos motivado a la emergencia sanitaria.

Por su parte, el secretario del tesoro de ese país, Steven Mnuchin, justificó tal medida, argumentando que no es posible utilizar los recursos de los contribuyentes para pagar a una persona por quedarse en casa un monto superior al percibido si estuviese trabajando.

En tanto, los senadores demócratas, quienes se encuentran opuestos a tal medida, sostienen que debería otorgarse, en igual monto (600 dólares semanales), hasta el mes de enero de 2021.

Los recursos para financiar la ampliación de esta especie de “seguro de desempleo” saldrán de los fondos aprobados para costear el nuevo paquete de medidas, las cuales incluyen un nuevo cheque para los hogares, apoyo para la reactivación de las pequeñas y medianas empresas, así como para la reapertura de los centros de educación. Este nuevo estímulo supone la erogación de un monto cercano al billón de dólares.

Es importante destacar que esta subvención no se constituye en el único aporte que tienen los hogares con personas desempleadas. La cifra de ayuda que sea aprobada, 600 o 200 dólares semanales, se sumará a los subsidios de desempleo que son pagados en algunos de los estados y que presentan con montos y duraciones variables.

Por ejemplo, el hogar de un trabajador cesante en Mississippi podría recibir, adicionalmente, unos 235 dólares. En Massachusetts, la ayuda podría alcanzar hasta 823 dólares por un lapso de siete días. Mientras tanto en Georgia y Nevada, el aporte se extiende por tres meses y en Maryland hasta por seis meses.

Sin importar el monto que sea aprobado para este subsidio, lo cierto del caso es que se mantendrá apoyando en la sobrevivencia financiera de millones de hogares estadounidenses, que atraviesan una crítica situación económica como consecuencia de la pandemia.

Imagen de moris.baracha

Moris Beracha

Experto en Gestión de Activos de Inversión, criptomonedas, private equity, finanzas y economía mundial.

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México