Reubican a 304 lomitos del Refugio Franciscano a albergue en el Ajusco
Por Noemí López
Ciudad de México. — Autoridades capitalinas reubicaron a 304 perros rescatados del Refugio Franciscano, trasladándolos a un albergue privado ubicado en las faldas del Ajusco, en la alcaldía Tlalpan, como parte del proceso de atención integral a los seres sintientes rescatados.
El traslado fue supervisado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien recorrió las instalaciones de la Reserva para la Protección de la Flora y Fauna Silvestre y Doméstica y del Medio Ambiente, donde se habilitó el refugio con áreas divididas por tamaño, edad y estado de salud de los perros.
Brugada declaró que éste ha sido el rescate más grande de seres sintientes que ha existido en la Ciudad de México. “Queremos informales que se ha llevado a cabo el rescate más grande en la historia de la Ciudad de México por parte del Gobierno de la ciudad”, señaló.
Por su parte, el detalló que 371 perros adicionales fueron llevados a las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal de la Policía capitalina, mientras que alrededor de 200 permanecen aún en el predio de Cuajimalpa en espera de ser trasladados a espacios con condiciones adecuadas.
Las autoridades señalaron que este operativo responde a investigaciones de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), que detectaron condiciones de hacinamiento, maltrato, desnutrición y riesgos sanitarios entre los animales al interior del Refugio Franciscano.
Al respecto, la secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, explicó que médicos veterinarios evalúan actualmente el estado de salud de los animales, muchos de los cuales presentan daños renales y otros problemas de salud derivados de años de abandono.
El gobierno local ha prometido que los perros recibirán alimentación, atención veterinaria y cuidados adecuados, con la intención de que en un futuro puedan ser puestos en adopción responsable.
El traslado se da en el marco de una disputa legal sobre el predio donde operaba el Refugio Franciscano en Cuajimalpa, que ha sido motivo de confrontaciones entre autoridades, voluntarios y activistas por el bienestar animal.
El gobierno capitalino ha señalado que respetará las resoluciones judiciales sobre el terreno, pero que actuó para garantizar la protección de los animales tras acreditar condiciones graves en su cuidado.
Por su parte, organizaciones vinculadas al refugio han criticado el operativo, calificándolo de “montaje” y excesivo, al tiempo que cuestionan el destino y la calidad del traslado de otros animales que aún no han sido reubicados.