Paro Magisterial y la remoción de máscaras políticas.

Por Florentino López Martínez

 

El 15 de mayo, para conmemorar el Día del Maestro, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por acuerdo de las delegaciones de maestros de 28 Secciones que participaron en el VI Congreso Nacional Extraordinario -realizado del 26 al 28 de abril-, iniciarán un Paro Nacional Indefinido, que además de la suspensión de clases en miles de escuelas en todo el país, instalarán plantones en las capitales de algunos estados como en Chiapas y Oaxaca, además del Plantón frente a la Presidencia de la República.

El acuerdo de estallar un Paro Nacional resultó de la falta de atención a las demandas del magisterio democrático por parte del gobierno actual, varias de esas demandas inclusive fueron promesas de campaña del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), los cuáles se convirtieron en compromisos tratados y acordados en 18 mesas  de trabajo que se desarrollaron entre la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) y el Presidente de la repúlblica, ente los años 2019 y 2020. Pero faltando casi 4 meses de que termine el sexenio, todas las principales demandas están sin resolver y parece que el Presidente, quiere darle largas hasta el fin del sexenio. 

La abrogación de la reforma educativa impuesta por Peña Nieto y perfeccionada en el actual gobierno, la abrogación de la Ley del ISSSTE impuesta en el año 2007, en el periodo de Calderón, aumento salaria del 100% al sueldo base, la eliminación de la Unidad de Medida de Actualización (UMA), como parámetro para el pago de las jubilaciones y que éstos se paguen en salarios mínimos, cárcel y castigo a los responsables materiales e intelectuales de la masacre contra el pueblo de Nochixtlán, perpetrado el 19 de junio del 2016, presentación con vida de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa desparecidos por el Estado Mexicano en el año 2014, son entre otras los principales puntos del pliego petitorio, que al no estar atendidos, llevaron a la CNTE a tomar la decisión de irse a paro. 

Es necesario enfatizar que al contrario de la campaña gobiernista desatada contra el paro, ninguna de las demandas son nuevas, ni para el presidente, ni para los trabajadores, por estas demandas se dieron grandes oleadas de paros y movilizaciones magisteriales en el 2007, 2013, 2015 y 2016; no están inventadas para manchar el festín electoral de la 4T, ni mucho menos para beneficiar a los criminales y fascistas opositores a la 4T. A estas alturas, está claro que tanto los gobernantes del pasado, como los actuales no han tenido interés de resolver las justas demandas magisteriales, son ellos los verdaderos responsables de que estalle el paro. 

Todo esto lo tiene claro el Presidente, no por nada la CNTE es la única organización de trabajadores del país, que hasta ahora han acumulado 21 mesas de trabajo directamente con AMLO. Entonces ¿Porqué no han sido resueltos los planteamientos de los maestros? ¿Por qué el presidente no cumplió sus promesas de campaña, ni los acuerdos establecidos en todas estas mesas de trabajo? 

Las respuestas se han ido aclarando a lo largo de estos 5 años, la verdadera misión del presidente AMLO ha sido desarticular y desmovilizar a los pueblos y organizaciones sindicales y populares, que han impedido con luchas históricas la implementación de los planes neoliberales que desde hace muchos años, la oligarquía financiera ha pretendido imponer en nuestro país. 

En este contexto, la CNTE ha sido pilar en las luchas obreras y populares del país, de ahí que las 21 mesas de trabajo, no han tenido realmente la intensión de resolver las demandas; el presidente reconoce de dientes para fuera el papel histórico de la CNTE, al mismo tiempo que aplica la excepción laboral de la mal llamada reforma educativa y la política neoliberal en la educación con un barniz progresista en la Nueva Escuela Mexicana.

El inicio del paro, llevará a decantar todas las posiciones, y finalmente quedarán fueras las mascaras, empezando por las del Presidente, le seguirán las de los gobernadores, los presidentes municipales, los candidatos. Todas las posiciones políticas serán muy nítidas: los gobiernistas con tintes populistas, condenarán el paro, negarán las legítimas demandas magisteriales y en algunos estados hasta se atreverán a formar grupos de choque contra las movilizaciones, como ya muchas veces lo hicieron los prianistas; los oportunistas de derecha, particularmente los del PRIAN, buscarán colgarse de este paro para tratar de aventar más lodo a los candidatos del partido gobernante, pero al menos del magisterio democrático, tampoco podrán obtener los votos, porque los maestros saben que ellos son responsables de todo este viacrucis. Otro tanto, ocurrirá al interior del mismo del movimiento magisterial. 

Del lado de la CNTE, estarán los de siempre, los padres de los niños que sufren por falta de salones y material didáctico, los pueblos que les faltan escuelas y maestros, los sindicatos democráticos y las organizaciones populares, los intelectuales progresistas y sobre todo, la justicia y la verdad, que también seguirán creciendo, a la par que crece la lucha magisterial. Ahora falta que la CNTE le de cuerpo a esta unidad, para avanzar en el proceso de acumulación de fuerzas de los trabajadores del campo y la ciudad.

Los senderos de nuestra lucha de clases, se abren paso hacia el movimiento magisterial.