Una verdadera pesadilla fue la que vivieron durante décadas los padres de Mao Yin, quien fue sustraído cuando solo tenía dos años e iba de la mano de su padre camino a la guardería.

La tragedia ocurrida en 1988, provocó que los padres biológicos llevaran a cabo una búsqueda de años para dar con el paradero de Mao.

Fue hasta abril de este año que la policía recibió información de que un niño de la ciudad occidental de Xi’an había sido vendido a una familia por seis mil yuanes. A través de una prueba de ADN, el 10 de mayo se confirmó que Mao Yin era el niño que buscaban.

The Guardian detalló que después del secuestro de su hijo, Li Jingzhi, madre de Mao Yin, renunció a su trabajo y arrancó la búsqueda, en donde tuvo múltiples apariciones en televisión y entregó más de 100 mil volantes con información del pequeño, que la condujeron a más de 300 pistas posibles.

A principios de este año, Jingzhi apareció en un programa de televisión y aseguró: “Creo que algún día encontraré a mi hijo”, en donde además detalló que su campaña ayudó a 29 familias a encontrar a sus hijos secuestrados o desaparecidos.

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Las autoridades de la ciudad informaron que tras el reporte que recibieron en abril utilizaron tecnología de reconocimiento facial para identificar a quien resultó ser Mao Yin, ahora renombrado como Gu Ningning.

Se dio a conocer que en ese país 20 mil niños son secuestrados cada año y muchos de ellos son vendidos “abiertamente” a través de internet. En 2019, más de seis mil 300 niños secuestrados pudieron reunirse con sus familias gracias a pruebas de ADN, según información de Xinhua.

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