Por Ricardo Ortiz

En anteriores artículos anticipé el fracaso que se iba a tener con el Mecanismo de Montevideo y su idea de buscar un diálogo entre Maduro y Guaidó para poder llegar a una resolución en el país venezolano. Supongo que los únicos que creían en un buen resultado eran los seguidores del presidente Andrés Manuel, Marcelo y la delegación mexicana que fue a Uruguay  “literalmente” a perder el tiempo. 

La “neutralidad” mexicana pensó que iba a ser un peso importante para que el Gobierno de Nicolás Maduro obtuviera el tiempo necesario para fomentar un “diálogo” falso con el autoproclamado presidente Guaidó y así ver derrocado una vez más cualquier intento de Golpe de Estado en Venezuela. Y esta es una opinión muy personal, pues estoy completamente seguro que Maduro iba a utilizar esta “buena caridad” de México y Uruguay para encorralar a la oposición venezolana, encarcelarla y después cerrar toda ayuda o diálogo diplomático internacional. 

En el Mecanismo de Montevideo estuvieron presentes los siguientes países: Uruguay, México, la Comunidad del Caribe(Caricom), el Grupo Internacional de Contacto( UE, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, Francia, España, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Portugal, Italia y Suecia). Además, fueron invitados ex vicepresidentes, secretarios generales y ex cancilleres. 

En pocas palabras, la resolución fue que se necesitan establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible y permitir la entrega urgente de asistencia de acuerdo con los principios internacionales de ayuda humanitaria. Todos los países, menos México y Bolivia, decidieron firmar el documento de declaración del GIC. Lo curioso es, que Uruguay se apartó de México y decidió seguir a la mayoría de los países que firmaron el acuerdo. 

Marcelo y su comitiva dejaron en claro que seguirán junto con Caricom y Bolivia el principio de dialogo para que se llegue a un acuerdo lo más pronto posible. Los representantes mexicanos “explorarán” si son útiles para el diálogo en Venezuela.

Tanto el Mecanismo de Montevideo como el GIC enviarán misiones técnicas a Venezuela en marzo para avanzar en el proceso de paz.

México sabe perfectamente que el GIC acaparó el evento del 7 de febrero y se fue de regreso a casa con un fracaso imponente en términos de imagen internacional y diplomacia. Se queda solo en el camino con Caricom y Bolivia, los cuales no tienen ningún peso político en el mundo o para tratar de mediar lo que está pasando en Venezuela. Con esta derrota, la Cancillería mexicana tratará de seguir con su proyecto de “mediador”, pero en las penumbras del fracaso y con un nulo apoyo importante internacional. La retórica de “neutralidad” continuará, a menos de que Andrés Manuel cambie su postura ante Maduro. 

Con este fracaso, se suma otro muy importante: el tener que servir como Tercer País Seguro para todos los centroamericanos que están en proceso de recibir asilo político en los Estados Unidos. Aunque se diga que México se abstendrá de recibir a cualquier persona y sólo a los que sean compatibles con las leyes migratorias mexicanas, es más que obvio que se tendrá que hacer lo que diga la administración del presidente Donald Trump. 

Por ultimo, AMLO dice que no se meterá en los asuntos exteriores y respetará la constitución, pero no es capaz de defender a los mexicanos ante los comentarios racistas de Trump hacía nuestros connacionales. Nos dice que él es respetuoso con Trump, pero bocón con los fifís y conservadores.

Así las cosas…

 

Imagen de ricardo.ortiz

Ricardo Ortiz Esquivel

Opiniones de política internacional y mexicana.