Entrevista: Luis Humberto de Enjambre debuta como director de cine con 'Astrósfera'
Por Brandon Díaz de León
Luis Humberto Navejas Díaz, integrante del conjunto musical de rock contemporáneo Enjambre, no solo se ha dedicado a la música. En su CV se puede leer que el cantante y compositor mexicano también ha destacado por ser maestro de preescolar y autor de libros infantiles, algo que contrasta con su experiencia trabajando en funerarias. Ahora, añade a sus oficios el ser director de cine con ‘Astrósfera’, filme que estrenó en 2024 con funciones independientes en varios puntos del país y que, a inicios de este año, pudo llegar a salas comerciales. En entrevista para Diario de México, el ahora director habló sobre esta nueva faceta mientras ‘Astrósfera’ se proyectaba en un complejo cinematográfico al sur de la Ciudad de México. Minutos después, se llevó a cabo una sesión de preguntas y respuestas con los fans que asistieron al encuentro.
Hola Luis Humberto, ¿Cómo estás? ¿Qué tal el inicio de año?
LH: ¿Qué tal? El inicio de año ha ido muy bien. Con Enjambre ya empezamos a tocar. Hemos tenido un par de fechas y yo supuse que tal vez, por algún tipo de fatiga del año pasado, de tantas presentaciones que hubo, estas iban a estar un poco más escasas, pero para nuestra sorpresa ahora más que nunca la gente va a las presentaciones en vivo. Otra de las grandes sorpresas del principio de año fue que Cinemex me dio la oportunidad de hacer varias funciones de esta película. Entonces ha llegado muy lejos, mucho más lejos de lo que había calculado, al grado de estar ahorita en un cine comercial.
‘Astrósfera’ es tu debut como director de cine, ¿Qué tan complicado fue dirigir a tu familia para transmitir lo que tú tenías en tu cabeza, considerando que no se dedican a la actuación?
LH: Cuando empezó, era un proyecto que yo estaba haciendo con mis sobrinos y con mi hija, todo sin presupuesto. Yo quisiera decir que fue de bajo presupuesto, pero en realidad hicimos la película con lo que teníamos. Desde que eran chicos, convivía mucho con mis sobrinos y con mi hija, los llevaba para todos lados, y fueron creciendo. Llegó un punto donde vi que estaban justo en esa edad donde están a punto de desbalagarse por la adolescencia, por la transición de joven a adulto.
Sin afán de ser pesimista, siendo un poco realista con las inquietudes de un joven, esa era justo la edad que yo tenía cuando dejé mi carrera de cineasta. Entonces vi una ventanita interesante ahí y dije: tal vez ahorita es un buen momento para continuar lo que dejé a medias cuando tenía la edad de ellos e involucrarlos.
Además, ahorita hay tantas opiniones tan divididas por tantas cosas, y en nuestro caso, como nuestras generaciones son tan distantes, empecé a sentir que los estaba perdiendo un poquito. Entonces fue una oportunidad para hacer algo con ellos.
Todos los proyectos de expresión que yo hago involucran a mi familia. La banda somos familia. Cuando he escrito cuentos infantiles he trabajado con familia. Es la gente que más admiro, más quiero y a quien más confianza le tengo. Entonces dirigir a mi familia no sé si fue difícil o no, porque nunca había dirigido a nadie. Lo poquito que hice fue en la universidad, pero el grado de dificultad tuvo más que ver con la experiencia de primerizo. No recuerdo que haya sido difícil; recuerdo que la pasamos muy bien.
Justamente en otras entrevistas mencionaste que te “desviaste del camino” cuando estabas estudiando cine. En ese momento de tu vida, ¿Qué crees que te hubiera salvado de hacerlo?
LH: El haber escuchado a mis papás, a mis hermanos mayores. No haber sido necio con sus consejos. Haberlos visto como una versión mía del futuro, que ya pasó por tantas cosas y sabe lo que hay del otro lado. Darles esa credibilidad en lugar de buscar justificaciones para tener un comportamiento destructivo. Lo cual logré exitosamente. Me hice muy bueno para explicar: “no, es que si hago esto voy a aprender esto”, y eran puras malas decisiones.
Me hubiera dicho: ese cuate que se acercó a platicar contigo, no te juntes con él. No fumes; nunca hubiera empezado a fumar. Es un vicio bien estúpido que no sirve para nada. No es necesario emborracharse y perder noción de todo. Te la puedes pasar chido y ya fue ganancia, pero no lo hagas un hábito. Puedes tomarte una chela, un chupe, pero no tienes que ser un borracho.
Son tantas cosas que tuve que esperar a estar bien viejo, después de un montón de consecuencias, para darme cuenta de que no tiene nada de malo hacer ciertas cosas, pero simplemente no tienes que ser atascado.

Durante el rodaje, ¿Qué cosas sí se podían negociar y cuáles eran totalmente inamovibles para ti?
LH: Es una línea muy borrosa, porque esta era una historia que yo tenía muy clara en mi mente, pero cuando hice el casting cambié a mis personajes por los personajes que podían ser mi hija y mis sobrinos. Entonces desde ahí ya fue muy movible, muy maleable la historia, y mejor desde mi punto de vista, porque pude materializar a los personajes al ver cómo se iban a ver, cómo se iban a vestir.
Por lo mismo de que es una película hecha con pocos recursos y que se filmó en siete días, tuve que organizarme con los chicos que trabajan y van a la escuela. Hubo escenas que tuve que sacrificar porque simplemente no tuve tiempo para filmarlas.
Pero como resultado, de todas esas imposibilidades salieron posibilidades nuevas. Eso fue lo que le dio personalidad a la película y yo estoy más contento de que haya quedado así que si la hubiera hecho tal cual como la tenía redactada.
Incluso hubo una entrega fuerte de tu familia hacía el proyecto. Tengo entendido que alguien renunció a un trabajo, ¿no?
LH: Ah, sí, mi hija. En mi defensa, no la obligué a renunciar (ríe). En esa época tenía como 17 o 18 años. No necesitaba estar trabajando, además no le gustaba mucho, no la trataban muy bien. De todos modos estaba estudiando, y después de eso pudo dedicarle más tiempo a la película.
Después de esta experiencia, ¿Qué descubriste de ti haciendo cine que nunca habías descubierto haciendo música?
LH: Descubrí que no se trata nada más de hacer música. La expresión abarca muchos rubros y tiene demasiadas dimensiones por explorar. Más que un cantautor, que es lo que oficialmente soy, creo que puedo expandirme a algo más donde puedo hacer lo mismo, pero con más recursos.
Escribir un guion y ver personas interpretando lo que uno escribe, más allá de la música, fue algo nuevo que me gustó mucho: dirigir, detallar lo que va a estar en el cuadro, la composición, la paleta de colores, el vestuario y todo lo que implica. Es otra manera de recitar un poema, de expresar un sentimiento o una idea, y se lleva muy bien con la música. Poder combinar todos los elementos abrió un espectro nuevo de posibilidades que ya estamos explotando con el grupo.
De toda la gente que ha visto la película, ¿Cuál ha sido la crítica constructiva que más te ha servido?
LH: Ha habido comentarios de todo tipo, incluso de los que dicen “regrésenme mi dinero” (ríe). Existen esos comentarios y son bienvenidos. Yo no creo que haya crítica destructiva; creo que hay crítica negativa y a veces es con cizaña. La gente puede expresarse como quiera. Eso también me sirve para ubicarme y decir: puedo hacerlo mejor.
El público de Enjambre son los que en su mayoría han ido a ver la película, ha sido muy lindo conmigo. Me han dado muy buenas reseñas. Una chica me dijo que la película se explica mucho, que tal vez no era necesario. Me pareció un buen punto. Otro comentario fue que el uso de mensajes de texto se sintió flojo, como que en lugar de filmar escenas se puso al público a leer. Pero así es como se comunican los chicos ahora: mensajes durante horas. Son chicos de esta generación, y espero que tengan la paciencia de saber que van a estar leyendo mucho, como leen mensajes todo el tiempo.

Si supiéramos lo que va a pasar en el futuro, ¿Crees que tomaríamos mejores decisiones o el ser humano tiende a pensar primero en sí mismo?
LH: No me siento capacitado para responder por toda la humanidad, pero vivimos en un mundo muy ególatra e individualista. Las redes sociales y el celular no han ayudado a cambiar eso. Hay cosas muy obvias que están pasando ahorita, con claras repercusiones en el futuro, y aun así no le interesan al mundo. No entiendo cómo un niño menor de 13 años tiene acceso a un smartphone. Hay evidencia del daño que causa la información inmediata y aun así es el pan de cada día.
Debería haber restricciones en las escuelas. Sabemos del veneno de la comida procesada, de la crisis de salud mental, y aun así nadie hace nada. En el futuro no va a ser sorpresa todo lo que está ocurriendo ahora. Es triste, pero es mi humilde opinión.
¿Crees que existen fuerzas que influyen en nuestras vidas o es una historia sobre aceptar que hay cosas que no se pueden cambiar?
LH: Creo que es una suma de las dos cosas. Cuando uno es menor se va formando según su entorno, su crianza, su cultura, su fe o la falta de todo eso. Y más que resignarse, es ver cómo usar la mano que se te dio. ¿Qué puedes hacer con lo que tienes? Oportunidades hay, nada más hay que buscar el camino. Siempre digo en las preguntas y respuestas después de las funciones que uno no debe culpar lo que no pasó. Cuando uno quiere hacer algo, siempre puede encontrar la manera.
Después de Astrosfera, ¿ya tienes ganas de hacer otra película?
LH: Sí, ya tengo un guion. Hasta ahorita, será una película producida por Enjambre y va a ser musicalizada por el grupo, de hecho, va a ser nuestro nuevo disco (después de ‘Daños Luz’). No puedo dar más detalles, hay probabilidades de que no pase, pero estamos experimentando y viendo para donde va. Puede que la banda me diga que están buenas las rolas y que la película deba tomar otro rumbo. El decir de qué tratará ya sería dar muchos spoilers, pero está en un mundo de ciencia ficción.
Lee: El recuento de los 'Daños Luz' de Enjambre en Palacio de los Deportes
¿Hay algo de lo que definitivamente no harías una película?
LH: Me gustaría hacer películas sobre cosas que conozco, temas que sean familiares para mí o tengan que ver conmigo. Si me propusieran algo como de narcos, no me veo haciéndolo. No estoy en contra; ‘Breaking Bad’ es una gran serie, pero no es lo mío. Prefiero romance juvenil o ciencia ficción, son temas con los que estoy más familiarizado. De hecho, la razón porque la que estoy haciendo cine es porque quiero hacer películas que yo escribo, así como las canciones o los discos.
¿’Astrósfera’ llegará a plataformas?
LH: Sí. Cuando terminen las exhibiciones en Cinemex estará disponible en una plataforma digital. Aún no sabemos en cuál, pero sí va a llegar. Espero que pronto, tengo ganas de que todo mundo la vea.
Viene la presentación de la banda en Vive Latino. Después de esto, ¿Hay posibilidad de ver a Enjambre en el Estadio GNP Seguros? Es algo que piden mucho los Enjambre Escuchas
LH: Pues Vive Latino lo hacen ahí, ¿no? (ríe). No estamos cerrados, vamos a ver qué pasa. Mientras viene una gira extensa. El disco sale en marzo, se llama 'Daños Luz', estamos ansiosos de que la gente ya escuche el nuevo álbum. FIN.