Rob Schneider y su esposa yucateca, Patricia Azarcoya, inician proceso de divorcio
Tras 15 años de ser considerados uno de los matrimonios más sólidos y queridos de la industria del entretenimiento, la historia de amor entre el comediante Rob Schneider y la productora mexicana Patricia Azarcoya parece haber llegado a su fin.
La noticia ha sacudido al mundo del espectáculo luego de que se confirmara que Azarcoya presentó formalmente la solicitud de divorcio ante la Corte Superior del condado de Maricopa, en Phoenix, Arizona.
Los detalles de la separación
Según los informes judiciales disponibles, el protagonista de ¡Este cuerpo no es mío! ya ha sido notificado legalmente sobre la demanda de su esposa. Aunque el documento es de consulta pública, los motivos detrás de esta decisión permanecen bajo estricta reserva, ya que ni el actor ni la productora han emitido declaraciones oficiales hasta el momento.
¿Quién es Patricia Azarcoya?
Originaria de Mérida, Yucatán, Patricia es mucho más que "la esposa de una estrella". Antes de mudarse a los Estados Unidos, forjó una respetable carrera en la televisión mexicana.
Productora de éxito: Fue precisamente su trabajo detrás de cámaras lo que la unió a Schneider. Se conocieron en 2005 mientras ella producía un programa en el que él participaba.
Actriz y filántropa: Además de colaborar en proyectos con su esposo (como la serie Real Rob), Patricia ha dedicado gran parte de sus últimos años a la filantropía, trabajando activamente con fundaciones dedicadas a apoyar a personas en situación de calle.
Un vínculo innegable con México
Gracias a Patricia, Rob Schneider adoptó a México como su segunda patria. El actor no solo se convirtió en un ferviente aficionado de los Tigres de la UANL, sino que constantemente presumía su amor por la cultura, la comida y la calidez del país de su esposa.
La pareja contrajo matrimonio en 2011 en una ceremonia íntima en Beverly Hills, tras seis años de noviazgo. Durante una década y media, formaron un equipo que mezclaba el humor de Hollywood con las raíces yucatecas, dejando un legado de biculturalidad que sus seguidores siempre admiraron.