Espada de Dos Manos

Por Marcelo Fabián Monges / Escritor y periodista

 

Quienes decían que López Obrador era un peligro para México, se quedaron cortos. Hoy está muy claro que López Obrador es en realidad un peligro para el mundo.

La actitud del gobierno de López Obrador de no tomar medidas en serio contra la pandemia del coronavirus (Covid-19), así como las cifras “alegres” que proporciona de contagios y de no personas muertas, pueden hacer que el virus se propague por México como si el país hubiera sido su caldo de cultivo natural, y de esa forma, México podría contribuir a extender la pandemia en el escenario mundial y a multiplicarla.

México tiene un presidente que no entiende que no entiende. Algo que ya parecería que se va a constituir en una tradición en la clase política. Pero a esto hay que agregarle que las únicas preocupaciones de López Obrador son la cuestión electoral, sus caprichos personales y los negocios de la 4a Trasformación. La salud de los mexicanos no es una preocupación real en el orden de prioridades de López Obrador y a esto se le suma la pandemia de coronavirus, que juntas, parecieran anunciar la tormenta perfecta.

Nadie podrá decir que López Obrador tomó en serio el tema del coronavirus, o que ha hecho todo lo necesario. Por el contrario, cualquier persona bien informada sabe perfectamente que el gobierno de López Obrador ha tenido más de dos meses y medio para prepararse para la llegada de la pandemia y no hizo nada y sigue sin hacer nada. Y cuando lo haga, será por presiones de la OMS, de otros países y en particular de Estados Unidos, como sucedió con el tema de los migrantes.

Para tener verdadera dimensión de lo que puede ocasionar el coronavirus, o más bien de lo que ya ha ocasionado en otros lugares, el periódico Bérgamo de la región italianade Lombardía, habitualmente imprime una página y media de avisos de defunción, el día viernes 13 de marzo publicó diez páginas de avisos de defunción[1].

Italia superó este martes la cifra de 2,500 personas fallecidas por coronavirus y en un solo día tuvieron 345 víctimas mortales[2].

Esto nos puede dar una idea del tamaño de la irresponsabilidad criminal del gobierno de López Obrador para con su población y para con el mundo entero. Mientras tanto en México López Obrador se ríe grotesca, frívola y ridículamente del tema.

 

¿Quiénes están a cargo de enfrentar la pandemia de coronavirus en México?

En primer lugar, el presidente López Obrador, quien no tiene la menor idea del tema, ni criterio, ni sentido común para enfrentarla y que ha dicho cosas como: “No nos van a hacer nada los infortunios, las pandemias”[3]. Lo dijo apenas este domingo pasado en su gira por el estado de Guerrero. Apenas este martes dijo López Obrador: “¿Qué no han resistido los mexicanos en su historia?”. Lo que equivale a decir, pues si se nos muere la mitad de la población, queda la otra mitad.

En segundo lugar, está en el cargo el secretario de salud, Jorge Carlos Alcocer Varela, quien ya debería haber sido despedido por aviador, y por no hacer nada, ni haber dicho nada desde que se supo de que llegaría el coronavirus a México ni hasta el presente. Podrían reemplazarlo por un muñeco de cera y resultaría más barato e igual de útil.

En tercer lugar, tenemos al inefable subsecretario de salud, Hugo Gatell. Tal vez las declaraciones de Hugo Gatell sobre el coronavirus deberían abrir un nuevo apartado en la psiquiatría, para ser consideradas como una patología dentro del delirio cínico.

Hugo Gatell, frente a los reclamos de los padres de niños con cáncer ya los había tratado de seudo padres, esto para tener una dimensión de qué clase de médico y de persona puede resultar ser Hugo Gatell.

Mientras la OMS recomienda encontrar todos los casos de coronavirus y hacerles pruebas, el subsecretario Hugo Gatell afirma que “no sirve de nada saber si es positivo o negativo”.

 

Las imbecilidades de Hugo Gatell son superlativas y no tienen comparativo en el mundo

Este lunes el subsecretario Hugo Gatell, ante la pregunta de una periodista que lo cuestionaba sobre si no había riesgo en la continuidad de las giras del presidente por los contagios que podría provocar, respondió que: Andrés Manuel López Obrador siga realizando giras porque, dijo, el Presidente tiene una “fuerza moral”, no es una fuerza de contagio.

Cabe preguntarle al subsecretario Hugo Gatell:

¿Qué hay de moral en dejar a los niños enfermos con cáncer sin medicamentos?

¿Qué hay de moral en querer fomentar el turismo mientras el mundo cierra fronteras para frenar una pandemia?

¿Qué hay de moral en no querer tomar las medidas adecuadas para proteger a la población?

¿Qué hay de moral en esconder los casos y los muertos del coronavirus?

¿Qué hay de moral en inventar 500 escusas para justificar que en México ni siquiera hay pruebas suficientes para quienes tienen síntomas del coronavirus?

¿Qué hay de moral en hacer atender a los médicos y a los trabajadores del INER sin el material y los equipos necesarios para casos de coronavirus?

¿Qué hay de Moral en que se priorice el negocio en vez de la salud de los mexicanos, como lo está haciendo el gobierno de López Obrador?

¿Qué hay de moral en tener como principal objetivo en los planes de gobierno sus programas clientelares para comprar votos, por encima del cuidado de la salud de los mexicanos?

¿Qué hay de moral en tener a cargo de la lucha contra el coronavirus a un subsecretario de salud que su único mérito (para con el presidente) es alabar a López Obrador?

¿Qué hay de moral en tener un secretario de salud, como Alcocer que no ha aparecido ni ha dicho una sola palabra en medio de la crisis y la emergencia generada por el coronavirus?

¿Qué hay de moral en no tomar medidas frente a la expansión de la pandemia mientras el resto del mundo sí lo está haciendo, y para ellos inventar cientos de pretextos ridículos e inverosímiles?

¿Qué hay de moral que en más de dos meses y medio que México ha tenido para prepararse por la llegada de la pandemia de coronavirus el gobierno de López Obrador no haya hecho absolutamente nada?

¿Qué hay de moral en actuar solo cuando la OMS o Estados Unidos o países extranjeros presionan al gobierno de México?

¿Qué hay de moral en tomar a la pandemia y al desastre como natural?

 

Si los mismos criterios que utiliza el gobierno de López Obrador para combatir la pandemia utilizara la OMS, dirían: ¿Qué no ha resistido la humanidad a lo largo de su historia, se podrán morir unos cuentos millones pero no se va a terminar la humanidad.Entonces no harían nada.

Por suerte para el mundo, la OMS y la mayoría de los países no tienen los criterios ridículos con los que actúa el gobierno de López Obrador ante la pandemia de coronavirus.

Cuando el gobierno de Estados Unidos anunció la cancelación de los vuelos entre Europa y Estados Unidos, el inefable de Hugo Gatell salió a decir que entonces “México podría convertirse en una alternativa para el turismo”. Nadie le explicó nunca a Hugo Gatell, ni él puede razonar por sí mismo desde luego, que si aumentan los turistas provenientes de los países y las zonas con coronavirus aumentará también el número de contagiados y personas enfermas que llegarán a México. A un razonamiento tan simple como este, el subsecretario Hugo Gatell, ni el gobierno de López Obrador no pueden llegar.

Pero sí, como cuervos, como es habitual en la clase política mexicana, tienen puesta la mirada primero en cómo hacer negocios en las desgracias. La prioridad de ellos no es salvar vidas, no es cómo ayudar, no es cómo evitar la tragedia, es, por el contrario, cómo aprovecharse de ella, cómo ganar y hacer negocios durante la desgracia. Esa mirada tiene como resultado ese razonamiento del subsecretario Hugo Gatell. El mismo que declara la inmunidad presidencial por una cuestión moral.

Pero sigamos enumerando las idioteces de Hugo Gatell:

Como no funciona el número 800 que la Secretaría de Salud ofreció para atender las llamadas por supuestos casos de coronavirus, Hugo Gatell dijo: “Sabotearon el número 800 para llamar por el coronavirus”.

Cuando este lunes en la conferencia mañanera una periodista le preguntó si no había posibilidades de que el presidente se contagiara, el subsecretario Hugo Gatell respondió: “Casi sería mejor que el presidente se contagiara de coronavirus porque se recuperaría y quedaría inmune”.

Se ha publicado claramente que ha habido casos en China de personas que han tenido coronavirus y se han curado, y se han vuelto a contagiar. Es decir, Hugo Gatell, no lee ni los diarios.

Por otro lado, la OMS recomendó a México “encontrar a todos los casos y hacerles pruebas de coronavirus, pero Hugo Gatell dice que: “no sirve de nada saber si es positivo o negativo”.

Pascal Beltrán del Río, director del Periódico Excelsior escribió en su cuenta de twiter:

“Sobre el número de pruebas de coronavirus que se han aplicado en México respecto de las que se han hecho en otros países, Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud y principal vocero del gobierno para el tema de la pandemia, dijo el domingo que “hay una expectativa pública que ha sido alimentada y no es espontánea”.

Digamos, Hugo Gatell tiene más trucos que un mago en un sombrero para justificar por qué no hace su trabajo.

Corea del Sur, a pesar de haber tenido muchos casos de coronavirus logró reducir la cadena de propagación con medidas severas, esto después de hacer al menos unas 200 mil pruebas a sus ciudadanos. Al respecto, Hugo Gatell dijo que: “Los buenos resultados que tiene Corea carecen de sustentos científicos”.

En una de las conferencias mañaneras le preguntaron a Hugo Gatell, el subsecretario de Salud a cargo de la lucha contra la pandemia de coronavirus, sobre la posibilidad de utilizar cámaras para la detención de la temperatura a distancia. A esto, Hugo Gatell respondió dela siguiente manera: “Las termo cámaras de distancia son muy cuestionables en cuanto a utilidad, mejor hay que guardar este dinero para cuando estén en terapia intensiva”.

Cuando este lunes se generó una disputa entre el gobierno de México y el presidente de El Salvador NayibBukele porque el mandatario salvadoreño no permitió la entrada a su país de un vuelo de la empresa Avianca porque afirmaban desde El Salvador que el vuelo llevaba 12 personas que tenían coronavirus, el gobierno de México, con Marcelo Ebrard a la cabeza de la respuesta, salió a afirmar que esas 12 personas no tenían coronavirus. A lo que el presidente de El salvador le respondió textualmente: “Secretario, es imposible que en una hora hayan hecho exámenes de coronavirus a 12 personas, cuando de haberlas hecho todas al mismo tiempo, hubiera tenido que esperar 7 horas por los resultados.
Especial

Así el presidente NayibBukele le puso un arrastrada al gobierno mexicano.

Lo mismo hizo la Secretaría de Salud a cargo de Hugo Gatell, al menos como subdirector, con las 27 personas que detectaron en el Vive Latino con fiebre, nunca les hicieron exámenes de coronavirus y por decreto decidieron que no tenían coronavirus. Es decir, el gobierno de López Obrador está mintiendo complemente sobre la cantidad de casos y la verdadera situación de la epidemia en México.

Sobran datos para concluir que Hugo Gatell es un imbécil consumado, lo cual podría ser un problema de él. Pero al estar a cargo de la lucha contra la pandemia de coronavirus es un problema de todos. Y no solo es un problema de todos los mexicanos, sino sus acciones, como su discurso, que no resisten ningún razonamiento, se podrían convertir en una gran fuente de contagio para el mundo.

Este martes, trabajadores del INER protestaron denunciando que no tienen los equipos ni los insumos, ni protocolos para poder atender a las personas con coronavirus. Es decir, que el gobierno de López Obrador a pesar de haber tenido más de dos meses y medio para recibir la pandemia, ni siquiera preparó al instituto especializado para atender una crisis como esta.

Ante todo este desastre, Movimiento Ciudadano pasó a exigir la renuncia de Hugo Gatell. Lo debería exigir todo el país. No hacerlo va en contra del sentido de supervivencia. El coronavirus mata gente. Hay países que tiene muchos muertos, como todos lo sabemos.

El PRI, el PAN, el PRD Y Movimiento Ciudadano le exigen al Gobierno Federal que ordene confinamiento general, es decir, que ponga al país en cuarentena. No solamente a los casos sospechosos. Lo que ni siquiera ha hecho el gobierno de López Obrador (ahí están los 27 con fiebre que detectaron en el Vive Latino, deambulando tranquilamente).

La exigencia debería ser de toda la ciudadanía completa.

En muchos otros países, la descripción del desastre que se detallan en este texto, de las barbaridades que afirma el subsecretario a cargo de la lucha contra el coronavirus Hugo Gatell y de la actitud irresponsable del presidente frente a la crisis, hubiera hecho que muchos sectores, o la sociedad entera estuviera exigiendo la renuncia de ambos.

Estamos hablando de un tema que significa vida o muerte. De la población, de los ciudadanos mexicanos, e incluso de la posibilidad de convertirse en una fuente de contagio para el resto del mundo. Algo que el presidente López Obrador no ha entendido en ninguna parte o lo que es mucho peor, no le importa. Y mucho menos a su subsecretario Hugo Gatell.

Por otro lado, la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum anunció que no se permitirán en la Ciudad de México eventos con concentraciones mayores a mil personas. Como si mil personas fueran pocas para provocar contagios masivos. Cuando en Australia el gobierno dispuso que no se permiten reuniones mayores a cinco personas y en Estados Unidos a diez personas. En México ¿Qué podría salir mal? ¿De qué sótano del terror salieron esta clase de funcionarios?

En México hasta ahora no se habían suspendido eventos masivos. Ante la presión, el gobierno de la Ciudad de México decidió que la Pasión de Iztapalapa de Semana Santa se realice a puertas cerradas y se trasmita por televisión. López Obrador no canceló giras, hasta que la presión de todas partes fue tanta que anunció sus eventos en Oaxaca este fin de semana como los últimos por un tiempo. Tampoco canceló sus conferencias, Tampoco cerraron las fronteras ni pusieron filtros en los aeropuertos. Ni siquiera prepararon a los hospitales para recibir la pandemia ni hacen pruebas y tests como lo recomienda la OMS. La desidia del gobierno de López Obrador ante la crisis es absolutamente criminal.

Hay cosas que tenemos que preguntarnos en México de cómo funcionamos como sociedad.

¿Qué tenemos como sociedad que no exigimos en masa que renuncien quienes en una situación límite, como lo es el caso de una pandemia, no saben y no quieren tomar las medidas adecuadas?

¿Por qué en el resto del mundo los gobiernos cuidan a su población y toman medidas concretas y duras en contra de la pandemia del coronavirus y en México no?

¿Por qué México es la excepción?

¿Por qué las autoridades mexicanas son más valemadristas, irresponsables y menos humanitarias que en otros países?

¿Por qué la sociedad mexicana acepta esto y no actúa en consecuencia?

Por una cuestión de supervivencia nadie se puede quedar con la desidia del gobierno y nada más. Hay que actuar.

Si puedes quédate en tu casa. Al quedarte en tu casa te estás cuidando tú, estás cuidando a tus seres queridos, y estás cuidando a los demás.

Las medidas que no son capaces de tomar este gobierno las tenemos que tomar los ciudadanos.

Si para el gobierno de López Obrador primero están los votos y el dinero, para nosotros primero tiene que estar la salud.

Hay que ayudar a la gente a que sea consciente de que la pandemia es un peligro real, y ese peligro ya llegó y anda por las calles de México.

El coronavirus no es un discurso. No es una noticia que anda por ahí. Es, en estos momentos, una cuestión de vida o muerte. Lo mejor que le puede suceder a alguien es no contagiarse. Y lo mejor que puede hacer cualquier persona para no contagiarse es no salir de su casa. Y esto no es una cuestión de miedo, ni de pánico. Es una cuestión de hacer lo que corresponde de acuerdo a las circunstancias.

Según la Secretaría de Salud, en México el coronavirus duraría unas doce semanas, según Donald Trump, una fuente mucho más seria que Hugo Gatell, aunque ya todos conocemos a Donald Trump, la crisis por el coronavirus duraría al menos hasta julio o agosto.

Así que póngase cómodo y elija cómo disfrutar y pasarla bien en su propia cuarentena o aislamiento.Y para no quejarse, piense que si hubiera un holocausto nuclear, los sobrevivientes tendrían que vivir en cuevas, sin televisión ni internet, y no en la comodidad de su casa.

Imagen de Marcelo Fabián Monges

Marcelo Fabián Monges

Escritor argentino, nació en la ciudad de Córdoba, 1964. Naturalizado mexicano. Ha colaborado en el Diario Página 12 de Buenos Aires. En México en la revista Mira (de Miguel Ángel Granados Chapa), en los periódicos La Jornada, Reforma y El Universal. Es autor del Proyecto de Convención contra los Golpes de Estado (2009). Es presidente de la Fundación Conciencia y Dignidad. Es autor de los libros: “A los 500 años de la ocupación de América” (1992), prologado por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. “Chiapas cuando la dignidad se levanta y camina” (1995), con prólogo de Osvaldo Bayer (autor de la Patagonia Rebelde). “Un llamado a la humanidad contra el exterminio de la especie” (2002), con reseña de Carlos Monsiváis, libro que comprende un compendio de propuestas en contra del neoliberalismo, el armamentismo y la guerra. “Lucila entre el mar y el fuego”. Novela. (2007) “Cuando Hablo con Vos”. Novela. (2011) “Divina Mar”. Novela. (2012) Trump La Resistencia. Ensayo (2017)

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