Dale al blanco a tus objetivos con las inversiones financieras

Foto: Flickr de Amanda Tipton

Por Edith Esquivel Eguiguren

Después de leer mi artículo anterior sobre inversiones en el mundo real, quizás hayas llegado a la conclusión de que este tipo de inversiones está más allá de tu experiencia, tiempo disponible o tolerancia al riesgo. Si es así, entonces quizás sea momento de considerar las inversiones financieras. ¡Y yo te voy a ayudar!      

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¿Ya quedó? Ahora sí, ¡tarán! 

Pero no creas que te voy a hacer una lista kilométrica de todos los tipos de inversiones financieras que existen en el mundo. ¡Para nada! Si tú quieres ser un inversionista sofisticado, que busca invertir en empresas individuales, entonces da clic aquí para ir al canal de Youtube de Omar, quien tiene publicaciones sobre este tipo de estrategia de inversión. 

En realidad yo estoy enfocada en inversiones para gente que no quiere dedicarse de lleno a ser inversionista. Personas que desean invertir para tener más tranquilidad y paz mental, pero sin necesidad de dedicarle demasiado tiempo. Individuos que quieran poner a trabajar su dinero con miras a objetivos de mediano y largo plazo. 

Empecemos pues por separar las dos categorías principales de inversión: instrumentos de deuda, es decir, prestar dinero, e instrumentos de capital, es decir, volverte socio de una empresa. 

Instrumentos de deuda

¿Qué son? Los instrumentos de deuda son “préstamos” que le haces a una institución, y al hacer el préstamo, ya está establecido el plazo y la ganancia que recibirás. La deuda se divide en pedacitos que se llaman “bonos”. Pero cuando el préstamo se le hace al gobierno de un país, a veces ese gobierno le pone un nombre particular a esos bonos. En el caso de México, los bonos de deuda del gobierno federal se llaman “Cetes”. 

¿Qué tal de riesgo? Comprar Cetes es quizás el tipo de inversión más seguro del país. Como decía un maestro, “el gobierno siempre paga”, o casi siempre, como verás en esta liga. Si tu gobierno deja de pagar sus deudas, se mete en un megaproblema. ¡Imagínate! El país entero tendría que entrar en quiebra para que se pausen los pagos de tu dinero. No es común que esto suceda. En cambio, si adquieres un instrumento de deuda de un banco o una empresa, tu riesgo es más alto porque depende de la robustez de esa institución. Si el banco o la empresa se declaran en quiebra, ¿qué pasaría con tu dinero? 

¿Qué tanto voy a ganar? Suena todo maravilloso. ¿Cuál sería la desventaja de los Cetes? Pues que en el mundo de las inversiones, a mayor riesgo, mayor rendimiento. Y como Cetes tiene poco riesgo, en general puedes esperar únicamente recuperar la pérdida de poder adquisitivo de la inflación. Este año, Cetes está dando alrededor de 8% en el Cetes a un año porque el año pasado la inflación fue del 7% y estuvieron cobrando un impuesto de más de 1%. Este año están compensando por eso. Y es un rendimiento mucho mayor de lo que te dan la mayoría de los bancos por tener tu dinero con ellos, incluso en pagarés. Pero no es suficiente para una estrategia de inversión y ahorro para el retiro a largo plazo. Te tomaría muchísimo tiempo llegar a tu meta. Por eso hay que combinarlos con otras inversiones.

¿Cómo puedo invertir? Los Cetes se pueden comprar a través de bancos, casas de bolsa y otros, pero la mejor forma de hacerlo es a través de Cetes Directo, y para ir a la página puedes dar clic aquí. En Cetes Directo te saltas a los intermediarios (y las comisiones que cobran) y puedes crear una cuenta muy fácilmente sin salir de casa, por Internet, y a partir de 100 pesos. Es una cuenta muy segura. Hace poco que fui a la Condusef, me dijeron que hasta hoy no tenían ni una sola queja de víctimas de fraude relacionados con Cetes Directo. Yo diría que es mucho más seguro tener tu dinero ahí que en tu cuenta bancaria, pues los usuarios de todos los bancos sufren ataques y fraudes. Pero en Cetes Directo tu dinero solamente puede dirigirse a la cuenta bancaria que diste de alta al crear tu contrato, así que tu dinero no puede redirigirse a ninguna otra parte.  

Instrumentos de capital

¿Qué son? Cuando inviertes en instrumentos de capital, en vez de prestar el dinero, tú estás haciéndote algo así como “socio” al comprar pedacitos de la empresa llamados “acciones”, y como tu dinero es parte de la empresa, cuando el valor de la empresa aumenta, también aumenta el valor de tu acción, y en algunos tipos de acción, incluso podrían tocarte parte de las ganancias de la empresa que tú posees en una minúscula parte. A estas ganancias se les llama “dividendos”. Si tienes una Afore, entonces ya estás haciendo este tipo de inversión, porque las Afores invierten un porcentaje en Cetes y otro porcentaje en bolsa. 

¿Qué tal de riesgo? Como en estos instrumentos tú eres socio, y no prestamista, no hay plazos de pago ni ganancias garantizadas. Si a la empresa le va bien y todos creen que le irá mejor, el precio de las acciones sube y si vendes en ese momento, te quedas con la diferencia entre el precio que pagaste por la acción y el precio al que la estás vendiendo. Si tus acciones son del tipo que ofrece dividendos, podrías obtener una mayor cantidad de ellos. Pero si la empresa pasa por un mal momento, es posible que el precio de las acciones baje ¡incluso a cero! Esto es mucho probable a que un gobierno deje de pagar sus deudas. En resumen: las inversiones en acciones son más riesgosas que las inversiones de deuda. Pero toma en cuenta que mientras no vendas tu acción, concretamente no has perdido ni ganado dinero. Es decir, una pérdida o una ganancia no se concreta hasta que vendes tu acción. Esto también significa que solamente pagarás impuestos en el momento en que vendes, no cuando hay fluctuaciones en el precio de tu acción. 

¿Qué tanto voy a ganar? Aunque ya vimos que no es posible garantizar ni predecir con exactitud las ganancias que se obtienen en la bolsa de valores, porque “ganancias pasadas no predicen ganancias futuras” sí tenemos información histórica que puede servir como referencia. Las bolsas suelen tener subidas y bajadas bruscas, pero en los últimos cien años la de Estados Unidos ha dado un promedio de entre 12% y 8% anual que es digamos, “lo esperable” para el mediano y largo plazo. La forma en que puedes amortiguar esta variabilidad es comprando tanto instrumentos de deuda como instrumentos de capital. Cómo hacer eso lo iremos viendo más adelante.  

¿Cómo puedo invertir? Al lugar donde se compran y venden acciones se le llama “bolsa de valores”, y casi todos los países tienen la suya. Gracias a la tecnología, la mayoría de las transacciones se hacen por Internet y no es necesario acudir a un edificio para comprar y vender. Lo que sí es necesario es contactar a una casa de bolsa para que sirva como intermediario. 

Como ya te había mencionado en mi artículo anterior, la casa de bolsa en México que en mi opinión tiene mejor atención al cliente y menores comisiones es GBM. Puedes contratar con solo 10 000 pesos. Consulta la información dando clic aquí. Yo llevo casi diez años con cuentas tanto en GBM como en Cetes Directo, y puedo decir que estoy muy satisfecha. Y no recibo ninguna comisión por decírtelo. 

Conclusión

Ya que has decidido invertir en instrumentos financieros, el siguiente paso que recomendaría es abrir una cuenta en Cetes Directo y otra en la casa de bolsa de tu preferencia (y asegúrate de comparar comisiones y servicios). En mi próximo artículo seguiremos aprendiendo un poco más sobre el mundo de las inversiones y sobre qué hacer una vez que tengas cuentas que te permitan acceder a este tipo de instrumentos.

Mientras tanto, cuéntame, ¿te has espantado alguna vez al ver las variaciones en el saldo de tu estado de cuenta de tu Afore? ¿Cuáles son las metas que quieres alcanzar a mediano y largo plazo y cuánto dinero necesitarás para lograrlas?

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