Las mejores inversiones se venden solas

Foto: Flickr de Katia Romanova

Por Edith Esquivel

Mis anteriores artículos sobre inversiones te habrán dado una idea sobre todo lo que necesitas saber antes de empezar a invertir. Si todavía no los lees, puedes hacerlo dando clic aquí

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En este artículo no te diré exactamente en qué invertir porque las inversiones siempre dependerán de tu contexto: tu edad, tus necesidades, tu tolerancia al riesgo, tus objetivos de inversión, etc. 

Sin embargo, tampoco quiero dejarte en el limbo porque la mayoría de los asesores de inversiones son en realidad vendedores de productos de inversión, y en vez de ofrecerte lo que más te conviene, querrán venderte los productos por los que reciben comisiones. 

En los centros comerciales no hay promotores de frutas y verduras: son productos con ventajas conocidas, naturales, de buena calidad, y no es necesario convencer a nadie de que los necesitas. Yo te mostraré las frutas y verduras de las inversiones: productos de inversión que nadie va a tratar de venderte, porque no lo necesitan: sus bajas comisiones y grandes ventajas los hacen los consentidos de los conocedores. Son productos que he tenido en mi cartera de inversiones durante años porque tienen estas características:  

  1. Reguladas por el gobierno: En México, la supervisión de entidades financieras es trabajo de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Aquí te ayudarán a buscar la entidad que te interesa para asegurarte de que esté regulada. 
  2. Comisiones bajas: Además de abrir una cuenta en Cetes Directo, debido a que no tiene comisiones y te libera de los intermediarios, también te recomendé abrir una cuenta en GBM, porque es una casa de Bolsa confiable, con bajas comisiones y excelente servicio al cliente. En esta emisión te recomendaré también a la gestora de fondos de inversión con las menores comisiones y excelentes productos. 
  3. De fácil comprensión y mantenimiento: Jamás inviertas sin saber en qué estás invirtiendo. Si tú ves mi cartera de inversión (que incluiré en el artículo del próximo mes) y dices: “Esa chica dice que sabe, invertiré en lo mismo que ella”, podrías estar cometiendo un error. Mi cartera es ideal para mí. Puedes usarla como guía una vez que sepas exactamente qué son los instrumentos que la componen. Todas las inversiones en mi cartera son de bajo mantenimiento, es decir, requieren de poco tiempo… solamente las compras y las dejas ahí hasta que lo necesites. Pero no creas que necesariamente entre más tiempo le dediques a tus inversiones, tendrás mejores resultados. Las estadísticas muestran que la inversión pasiva suele dejar mejores rendimientos en el largo plazo. Y una de las razones es que te ahorras las comisiones por transacción (que en GBM son bajas, pero que al hacerse constantemente se van sumando hasta ser considerables).  
  4. Un riesgo adecuado a los rendimientos: Las inversiones más riesgosas, evidentemente, deben dar mayores rendimientos. Pero no siempre es así; debido a que mucha gente invierte sin tener conocimientos básicos de inversiones, hay muchos productos en el mercado que, básicamente, te ven la cara. Por eso es importante que conozcas muy bien el instrumento en el que vas a invertir y sus riesgos. Mis inversiones siempre tienen un riesgo adecuado a los rendimientos. 
  5. Permitir una buena diversificación: Esto depende de cada persona. Cuando empiezas a invertir, no es recomendable invertir en acciones individuales, porque además de que requieren de mayores conocimientos y tiempo, pueden ser costosas y requerir de buena parte de tu cartera. Si tienes solamente 6 000 pesos para invertir y eso cuesta una acción de Tesla, entonces al invertir ahí no estarías diversificado y toda tu cartera dependería de una sola empresa. Por eso, en mi cartera de inversión no encontrarás acciones individuales (además de que eso ya es inversión activa y, como vimos antes, suele ser menos conveniente). 
  6. Horizonte de inversión adecuado a la meta: Mi cartera está hecha para el retiro. No encontrarás en ella apartados para metas a corto o mediano plazo. Toma en cuenta que tus inversiones para corto plazo idealmente deberán estar en Cetes o algún otro instrumento que te dé liquidez y bajo riesgo. 
  7. No especulativas: No intento insinuar que la Bolsa esté libre de especulación. Sin embargo, no es 100% especulativa, es decir, no todo su valor depende de la percepción de los potenciales accionistas: hay un valor palpable detrás de cada empresa que cotiza en ella: infraestructura, maquinaria, patentes, etc. Cuando una inversión es 100% especulativa, estamos hablando de que su valor depende por completo de la demanda, y en su ausencia el valor puede caer a cero. A veces se compara a las criptomonedas con el oro, pues el valor de ambas depende de la demanda. Pero hay diferencias: el oro sí tiene aplicaciones en el mundo real: en joyería, medicina, electrónica y hasta en la ingeniería aeroespacial. Las criptomonedas no. Las monedas de oro se acuñan desde el año 550 a.C, por lo que la humanidad le ha dado valor a este metal por milenios. Las criptomonedas circulan desde 2009; y llamarles moneda es un salvaje atrevimiento considerando que si yo entro a un restaurante que cobra en bitcoin podría ordenar mi pizza creyendo que pagaré 500 pesos, ¡siendo que terminaré pagando 20 000! Las monedas deben tener cierta estabilidad, así que ¡la criptomoneda no puede servir como moneda con esa volatilidad! Pero todo esto ya lo comenté en este artículo. En resumen, si te gustan las emociones fuertes, solo asegúrate de no invertir en criptomonedas más del 5% de tu cartera … o lo que estés de veras de veritas dispuesto a perder. No seas como mi amigo que perdió 5 000 pesitos en una criptomoneda y seis meses después sigue saboreándose los cortes de carne que se pudo haber comprado con eso. 

Instrumentos en la Bolsa de Valores

En un artículo anterior te hablé sobre cómo invertir en Cetes Directo. En esta ocasión te contaré lo más importante que debes saber acerca de los instrumentos en la Bolsa de Valores. 

  1. Fondos de inversión: Ya establecimos que comprar acciones individuales puede ser complicado así que recomiendo los fondos de inversión, que son como bolsas que contienen pedacitos de acciones de muchas empresas… la ventaja es que la diversificación ya está incluida en estos instrumentos, y solo será necesario elegir qué empresas meteremos a la bolsita: de un cierto país o sector productivo, por ejemplo. Ahora bien, los fondos de inversión tradicionales son gestionados por una o más personas especializadas que eligen las acciones que incluirán en la bolsita. Sin embargo, estudio tras estudio se ha comprobado que estos expertos difícilmente darán mejores resultados que la Bolsa de Valores en general. Es decir, si la bolsa crece 12% durante diez años, los expertos difícilmente te darán más de eso… pero eso sí, te cobrarán por su trabajo y ese dinero saldrá de las altas comisiones del fondo. Por ejemplo, los fondos de GBM suelen cobrar 3% de comisión anual. ¡Es una barbaridad! Incluso un gato puede hacer un mejor trabajo que ellos. ¡Me niego a darles hasta el 40% de mi dinero después de 30 años de inversión! Entonces, yo no recomiendo invertir en Fondos de inversión tradicionales. Pero sigue leyendo, porque mi verdadera recomendación está más adelante. 
  2. Vanguard: Fundada en 1975 por John Bogle, es la mayor gestora de fondos de inversión del mundo, y es mi favorita. Un día, John se molestó porque las gestoras de fondos cobran unas comisiones altísimas. Por un lado tienen a sus clientes y por otro lado a sus accionistas. Y su objetivo es darle valor a los accionistas a costa de comisiones altísimas para sus clientes. Al establecer su propia empresa gestora de fondos, John Bogle decidió que cada cliente de Vanguard, al comprar su acción, fondo o ETF, al mismo tiempo sería cliente y accionista. En lugar de cobrar comisiones altas al cliente para dárselas al accionista, Vanguard le paga a sus accionistas, que son también los clientes, con bajísimas comisiones que solamente cubren los costos de operación del fondo. Vanguard es, de este modo, una empresa sin ganancias. Las ganancias se las llevan cada uno de sus accionistas/clientes. Por eso tiene las comisiones más bajas del mercado y por eso es mi favorita. 
  3. ETF: No hay razón para enojarse por las comisiones exageradas de los fondos de inversión  porque para eso existe el ETF: un tipo de fondo de inversión que en lugar de gestionarse activamente por un “experto”, es gestionado por algoritmos computacionales y sin intervención humana. Normalmente replica un índice bursátil o vende y compra acciones dependiendo de valores predeterminados en el algoritmo. Si te pone nervioso que tus inversiones no tengan huellas humanas, puedes comprar un ETF que siga índices, como el SP 500. De esa manera, indirectamente, tendrás gente supervisando tus inversiones, ¡sin pagar un centavo más! Las comisiones de los ETF en Vanguard pueden variar, pero por lo general están entre el 0.03% anual (VTI) y el 0.09% (ESGV). ¡Nada que ver con el 3% anual de un fondo tradicional!

En el artículo del mes próximo te mostraré varias carteras de inversiones, incluyendo la mía, que te podrían ayudar a darte una idea sobre cuánto invertir en cada instrumento, y también te enseñaré qué significan algunos datos técnicos para que puedas comparar los ETF’s más populares. 
Y tú, ¿para qué quieres invertir? Cuéntame en los comentarios.
 

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