Por Ricardo Ortiz

La llegada de dos aeronaves militares rusas al aeropuerto internacional de Maiquetía, el cual se encuentra en Caracas, no es una buena noticia para el autoproclamado presidente Juan Guaidó y toda la población que está harta de la dictadura chavista.

Según información del periódico ruso gazeta.ru, ambas aeronaves transportaron a Caracas: 35 toneladas de maquinaria militar y a 99 soldados rusos. Esta es la información oficial, pero no se sabe exactamente si haya sido todo lo que se transportó desde Moscú. 

Se sabe que los soldados rusos estarían montando e instalando la maquinaria nueva, pero también enseñando al personal militar venezolano a usar los nuevos sistemas y equipos militares.

Muchas de las bases de misiles antiaéreos están equipadas con armamento ruso, lo cual las hace una de las mejores defensas antiaéreas de toda la región sudamericana.

El mismo periódico ruso afirma que en todo el territorio venezolano se encuentran 500 equipos militares rusos: tanques, helicópteros, artillería, bases para misiles, etc. 

Del 2005 al 2016, Venezuela y Rusia firmaron 40 contratos de cooperación militar, los cuales estarían valuados en $11.4 mil mdd. De ese total, Rusia le dio un crédito a Venezuela en 2011 por más de $2.65 mil mdd. Entre la reestructuración de los contratos y los intereses rezagados, Venezuela le debe a Rusia más de $3.15 mil mdd. 

El Gobierno de Nicolás Maduro entiende que aunque no haya electricidad, medicinas, comida, servicios públicos básicos; exista una hiperinflación y el país se esté desmoronando paulatinamente, es necesario contar con una protección militar efectiva ante una intervención extranjera.

A Rusia muy poco le importa que sus aviones militares salgan en todos los medios internacionales, pues primero están los negocios multimillonarios, intereses políticos o económicos; y después, la crisis que vive Venezuela. 

A mi parecer, es hipócrita la posición de Moscú ante estos hechos, pues pide que se respete la soberanía del pueblo venezolano, pero afirma que no dejará sola a Venezuela ante una posible intervención militar estadunidense. En pocas palabras, Rusia tiene tantos intereses metidos en territorio venezolano, que no puede dejar que Estados Unidos tome un bastión importante de propaganda rusa, intereses políticos con el chavismo, la producción de petróleo, la compra de oro y los contratos multimillonarios militares entre Putin y Maduro. 

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia utiliza su potencial y los mecanismos del veto para dar largas a una solución que puede ser pacifica ante el tema de la crisis humanitaria en Venezuela. Me queda claro que Maduro tiene como gran aliado a un país que usa sus canales diplomáticos para tejer y construir una hegemonía mundial a su modo.

En todo el país ruso se utiliza la propaganda que apoya al chavismo y lo defiende como un modelo que ha resucitado a los venezolanos de la pobreza y la ignorancia. A los rusos les hacen creer que Hugo Chavez y Nicolás Maduro son los salvadores del pueblo venezolano.

En otras cuestiones, me parece que Juan Guaidó se ha tardado bastante en tomar una decisión que pueda sacar a los venezolanos de la dictadura, él mismo sabe que está perdiendo tiempo y ya están empezando a detener a sus colaboradores mas cercanos. ¿Veremos el final del autoproclamado próximamente?

El apoyo internacional está con Guaidó, la mayoría del pueblo está con él, pero perder tiempo puede ser decisivo para que el régimen de Maduro pueda cometer atrocidades aún peores de las que se están viendo. 

¿Será capaz Nicolás Maduro de permitir que tropas rusas se establezcan en Venezuela y puedan reaccionar ante una posible intervención militar estadunidense? 

No lo dudemos…

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Ricardo Ortiz Esquivel

Opiniones de política internacional y mexicana.

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