La nostalgia y la admiración se han apoderado de las redes sociales, gracias a la sorprendente vitalidad de Carlos Villagrán, quien a sus 81 años ha vuelto a enfundarse el traje de Quico para deleitar al público peruano con su inconfundible y ágil baile. Mientras la bioserie "Chespirito: sin querer queriendo" sigue generando revuelo, Villagrán opta por mantenerse al margen de la polémica y, en cambio, se dedica a lo que mejor sabe hacer: entretener.