Por Omar González

Muchos fuimos víctimas de la fake news, caímos redonditos con la noticia del incremento de hasta 400% en las multas de tránsito a partir de 2019 en la Ciudad de México. Pero cómo no creer en una líder de opinión como lo es Yuriria Sierra, quien en su espacio del mediodía del lunes 31 de diciembre nos alertaba a los capitalinos a tomar nota “de cómo debe comportarse usted este 2019... al menos aquí en la capital de la República”.   

Y si no quedó claro, la lectora de noticias de Grupo Imagen sostiene y reitera: “cheque porque se lo digo, estoy hablando de pesos y centavos”. 

La mecha se encendió, el Día de los Inocentes había quedado tres días atrás... ¿entonces? ¿Cómo no creer a tan respetada cadena de medios? Si lo dice Yuriria, es porque su reportera tiene todas las pruebas y la información de primera mano. 

Fue tal el impacto que esta desinformación causó, que varios portales cayeron y la dieron por buena, lo que originó que el Gobierno de la Ciudad de México emitiera una tarjeta informativa para aclarar que los datos dados a conocer sobre el eventual aumento al costo de las sanciones eran FALSOS. 

"El Gobierno de la Ciudad de México hace de su conocimiento que la información sobre un supuesto incremento en los montos de las multas por infracciones de tránsito en esta capital, que circula en redes sociales y otros medios, ES FALSA. Los incrementos que en su caso correspondan, serán determinados a partir de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), que anualmente pública el INEGI a más tardar el día 10 de enero, y serán dados a conocer, en su momento, a través de los canales oficiales de las autoridades capitalinas", difundió el gobierno capitalino.

Tras este caso hago un espacio para preguntar, como esta ¿cuántas noticias falsas nos brindan los medios de comunicación a través de la televisión o Internet? ¿Existen verdaderos líderes de opinión en el país o sólo son personajes dedicados a leer notas? 

No es fácil estar frente a una cámara y detrás de un micrófono, pero si ese es tu trabajo, lo debes de tomar con una gran responsabilidad y respeto hacia tu audiencia, bueno, si es que la tienes. A veces quienes salen a cuadro se olvidan que son simples mortales, que fuera de una cabina, set o estudio de televisión son individuos comunes. Algunos pierden el piso, flotan entre el querer ser y el anhelo de lo que no son.  

He sido testigo de muestras de prepotencia de estos pseudolíderes de opinión. Les encanta llamar la atención, como encender un cigarro en lugares cerrados, infringiendo las políticas internas de una empresa y la Ley General de Control del Tabaco. Lo hacen con un dejo de “yo todas las puedo, ustedes no”. 

O bien, el conductor de noticias que tiene a su “ahijado”, a quien le hace el favor de que le den un puesto directivo con una oficina equipada con baño. Este "respetable" individuo se cobra “el paro” cada vez que puede entrando a evacuar, cagar o hacer de sus necesidades a la hora que se le antoje, sin importar que su apadrinado tenga una junta de trabajo con sus subordinados en su oficina. Ahora sí que... todos tienen que “oler sus pedos”.  

Así son nuestros líderes de opinión, los que nos muestran “noticias que dicen más”, los que sueltan el madrazo sin bases ni fundamentos. Este es nuestro periodismo...

La rola

Una historia argentina que pudiera adaptarse a México. Aquí también existen los Cavallo y los Menem, pero con otros apellidos...

 

Importante: Este contenido es responsabilidad de quien lo escribe, no refleja la línea editorial del Diario de México

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Omar González Zárate

Recuerdos, política y lo que surja.

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