Por María Teresa López Rosales

En tiempos anteriores y en la actualidad, la infertilidad se ha visto como un tabú, un estigma social que aún genera vergüenza y decepción para quienes desean formar una familia y no pueden hacerlo de manera espontánea.

Hace poco más de 25 años, las únicas opciones reproductivas disponibles para las parejas que no podían tener un bebé eran la inseminación artificial y la Fecundación In Vitro (FIV).

La FIV, y en general, los Tratamientos de Reproducción Asistida (TRA) han transformado millones de vidas desde su aplicación en la medicina.

En 1978, Louise Brown se convertía en la primera bebé en el mundo en nacer por FIV. Hoy tiene 41 años y ahora suman más de 8 millones de personas concebidas así.

En esos años, las tasas de éxito oscilaban entre el 5 y el 10 por ciento. Ahora, a nivel global, las tasas de éxito en promedio son del 60 y 80 por ciento.

En la última década han surgido técnicas genéticas y reproductivas que han revolucionado la historia de las parejas con infertilidad. Estas han traído esperanza a millones de personas que, gracias a esto, han logrado formar una familia.

Y no ha sido fácil. El avance en técnicas, como seleccionar el sexo del bebé o hacer estudios genéticos preimplantacionales, congelar óvulos y embriones, ha planteado desafíos para la comunidad científica, médica, legal y ética.

Como industria, la reproducción asistida va en crecimiento. Un sector en amplio desarrollo que es requerido por alrededor de 4 millones de mexicanos que padecen infertilidad.

Por eso, en esta entrega, hablamos de algunos de los mayores avances científicos y sociales que esta rama de la medicina ha tenido en los últimos 41 años.

Las mujeres tiene bebés después de los 35 años
Cada vez más mujeres dan prioridad a su educación y desarrollo profesional. Gracias a las opciones que ofrece la reproducción asistida con la Fecundación In Vitro y la ovodonación, es más común escuchar a mujeres que tienen hijos entre los 40 y hasta los 50 años.

Mamás y mamis como nuevos modelos de familia
A través del método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja), parejas de mujeres pueden formar una familia. Un reflejo de la aceptación social en la construcción de familias homoparentales, generadas por una mayor conciencia en la sociedad.

Congelar el tiempo (y la genética) para el momento indicado
Gracias a la congelación de óvulos y embriones, la edad ya no es un obstáculo para las parejas que desean esperar el momento adecuado para tener hijos. El material genético está listo para desarrollarse cuando llegue el momento indicado.

Balance familiar con niñas y niños
Con el diagnóstico genético preimplantación (PGD) o técnicas específicas para la selección de sexo, se puede crear un equilibrio familiar o descartar anomalías genéticas relacionadas con el sexo.

Filantropía con la comunidad
La tecnología que permite congelar embriones ha abierto la posibilidad de la donación. Con esta alternativa, las personas que poseen embriones congelados extra de ciclos de Fecundación In Vitro pueden donarlos.

Gracias a la FIV, muchos pacientes se han convertido en madres y padres debido a que han confiado en el avance de la ciencia y la tecnología para tener un bebé.

Así que es momento de quitarse las ideas preconcebidas, eliminar los pensamientos negativos y celebrar que sí puedes ser mamá o papá gracias a la ayuda de expertos.

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María Teresa López Rosales


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