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La gran final de la Copa Libertadores ha sido toda una locura, y es que el partido entre el Boca Juniors y el River Plate que iba a celebrarse en el Estadio Monumental tuvo que ser cancelado por el ataque de unos desaprensivos al autobús de los xeneizes. Finalmente, el partido se acabó jugando en el Santiago Bernabéu el pasado nueve de diciembre.

En el estadio madrileño la gran final transcurrió sin ningún problema. Los aficionados pudieron disfrutar de este superclásico argentino sin que ningún altercado empañase de nuevo el nombre de este gran deporte.

Las alineaciones que presentaron los entrenadores de los dos equipos indicaban que ambos pretendían reforzar el mediocampo. Esta decisión sugería que se iba a presenciar un partido mimado.

El cambio de hábitat se notó en el juego de ambos equipos

Tanto el cambio de hábitat como la longitud del césped del Santiago Bernabéu, el cual mide la mitad que el de Sudamérica, hicieron mella en el juego de los futbolistas. Se notó en sus controles, que eran largos en los primeros compases y que provocaban constantes encontronazos, lo cual encendía incluso más los ánimos.

La primera oportunidad llegó para el Boca Junior tras un mal despeje de Pinola que a punto estuvo de atravesar la meta. En el córner este equipo también tuvo una excelente oportunidad, pero la cosa quedó ahí. Tras el susto, el River Plate no paró de atacar y el Boca Juniors se quedó bien atrás.

Cuando había transcurrido la mitad del primer tiempo el marcador seguía a cero, y todas las jugadas de peligro se producían por el aire. Parecía como si ambos equipos estuvieran buscando constantemente la falta.

Todo el mundo sabe que se pueden realizar en el fútbol apuestas en línea, pues bien, a esas alturas del partido los aficionados seguían sin tener claro qué equipo tenía más posibilidades de ganar para así hacer sus pronósticos.

 

Quintero sentencia la gran final de la Copa Libertadores

En el minuto cuarenta y cuatro se adelantó el Boca Junior gracias a un gol de Darío Benedetto, por lo que el marcador llegó al descanso a favor de los xeneizes. El River Plate salió dispuesto a presionar muy arriba en la segunda parte, y lo cierto es que tuvo alguna que otra ocasión. Sin embargo, el gol del empate no llegó hasta el minuto sesenta y ocho, el cual fue marcado por Lucas Pratto tras el pase de su compañero Nacho Fernández.

El partido entre estos dos eternos rivales parecía no tener fin, y es que incluso se tuvo que jugar la prórroga. El ingreso de Quintero al terreno de juego hizo que todo cambiará. Su gran talento y su zurda diferente impuso algo distinto. Un zapatazo del colombiano dio la victoria al River Plate.

No obstante, todavía quedaban unos minutos para que el Boca Juniors intentará empatar el partido, pero en el minuto ciento veintiuno volvió a marcar el River Plate. En esta ocasión Pity Martínez anotó un gol a placer sin portero.

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