De Cuba, Serafín y perros

Foto: Especial

Por Gerson Gómez

“CUBA NEXT DOOR. CANON Y APUESTA A LA POESÍA CUBANA”, DE LUIS AGUILAR (SELECCIÓN Y PRÓLOGO)
Confrontar el universo de la poesía cubana es muy complejo. Su vasta tradición sería casi suficiente para explicar esta complicación, si no fuera porque, además de vasto, el horizonte de su vieja y su nueva poesía sobrepasa con mucho los estándares de otros países de América Latina. Por ello se agradece que en esta muestra, como el propio antólogo lo asume, se haya cortado el pasto tan bajito.

Celebro que Aguilar, con el ojo crítico que lo caracteriza —y sin concesiones— se adentre sólo en la exigencia poética y no en el falso cuan inútil concepto de inclusión, democracia, o la discusión pública del momento. Cuba Next Door siembra una idea bastante clara del nivel de poesía y diversidad de voces que se alzan y forjan en esa extraordinaria isla. Ubicar con precisión y agudeza —pero, sobre todo, sin compromisos ajenos a la obra de cada autor— a los poetas que hoy por hoy dan voz en el mundo a la reconocida tradición cubana, merece, por encima de todo, una atenta lectura.

“INVENTARIO DE FÓSILES”, DE SERGIO PÉREZ TORRES
En este libro Sergio Pérez Torres condensa la creación en vida o tras la muerte, sobre la piedra. Sus poemas transitan entre el amor, el fuego y la vorágine de lo sensorial y dialogan sobre claroscuros, soles y árboles que adoptan otra forma de luz. Hay pertenencia y pérdida, planos de arquitectura, vestigios y ruinas.

“SERAFÍN”, DE IGNACIO SOLARES
Serafín es un niño de pueblo que tenazmente viaja a la Ciudad de México para buscar y enfrentar a su padre; llevar a cabo esta prueba terrible implica también chocar con la realidad en su manifestación más cruda y descarnada.

Ignacio Solares equilibra eficazmente la realidad y la imaginación, lo extraño y lo cotidiano, lo simbólico y lo manifiesto.

Ha escrito una novela redonda y unitaria, que contiene los elementos exactos –pequeños monólogos, sueños, diálogo y descripciones de conducta– para que los lectores tengamos la impresión de penetrar en la vastísima complejidad de la mente y el alma del pequeño héroe.

“SUELTEN A LOS PERROS”, DE LUIS JORGE BOONE
Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2019. El paisaje de Monclova y sus alrededores, desiertos, carreteras, casas viejas y ruinosas son los escenarios de los cinco cuentos que conforman Suelten a los perros. Este libro se lee como una constelación; cada relato tiene su propio impulso y ritmo, pero los detalles y lazos en común resultan en una figura orgánica, guiada por una recurrente imposibilidad amorosa.

Una y otra vez, sus personajes encuentran en lo cotidiano una puerta abierta a los conflictos, pero ante ellos sólo la pasividad, la renuncia y la huida les están dadas. Mínimos héroes trágicos de pequeñas derrotas que se vuelven definitivas, la extraordinaria tensión narrativa y el largo y profundo aliento de estos relatos de gran fuerza les dan una dimensión universal.

Luis Jorge Boone cuenta sus historias con una prosa veloz y un don narrativo innegable que se expresa en la lengua del desierto norteño, en el habla particular de personajes que se ocultan tras una sencillez misteriosa, en delicado equilibrio entre el humor y la tragedia.

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