Por María Teresa López Rosales

Louise creció y se formó sabiendo que era diferente. Una diferencia más mental que emocional o física.

“Hoy es mi cumpleaños, quizás como mucha gente, esta información no lo compartiría. Pero, en todo el mundo, la celebración de mi cumpleaños también incluye celebraciones que marcan el aniversario de la Fecundación In Vitro (FIV), el procedimiento que llevó a mi nacimiento”.

Son palabras de Louise Brown, la primera persona concebida por FIV. El 25 de julio cumplirá 41 años y desde entonces, 8 millones de personas han nacido mediante esta técnica.

—¿Cómo ha sido crecer siendo una niña FIV?

— A veces me siento como si tuviese dos identidades, la mía y la del bebé probeta, aunque yo prefiero el término bebé IVF [Fertilización In Vitro en inglés]. A los cuatro años me dijeron que yo era diferente, que había nacido de forma diferente, pero yo me veía igual que los otros y eso me relajaba.

Así lo comparte Louise en el periódico El Mundo, donde recuerda que en la escuela le preguntaban cosas como “¿cómo puedes caber en un tubo?” , a lo que ella respondía “en realidad no hubo ningún tubo de ensayo involucrado”. Hay que aclarar que la Fecundación In Vitro ocurre en una caja de Petri (In Vitro).

Después del nacimiento de Louise, su familia recibía cartas y mensajes de rechazo. Y a pesar de eso, más de cuatro décadas después, con aproximadamente 8 millones de bebés nacidos por FIV, mucha gente comparte hoy la alegría de esta técnica.

Curiosamente cuando Louise nació, los doctores Patrick Steptoe y Robert Edwards, pioneros de la FIV, sugerían que se llamara “Joy” (Alegría) porque su nacimiento iba a traer alegría a mucha gente con infertilidad.

“Mi madre sólo quería tener un bebé. Su primera visita al médico fue por depresión, con el resultado de que la depresión la causaba la incapacidad de ser madre”, cuenta Louise. Su madre, Lesley Brown, residía en Bristol con su esposo, John.

Lesley sufría obstrucción en las trompas de Falopio, factor que padecen millones de mujeres que no pueden tener un bebé. La historia de Lesley sigue vigente.

En su etapa adulta, Louise se siente afortunada y agradecida por lo que ha vivido, y llama “papás” a los médicos que le dieron la vida: “Lamentablemente, Patrick Steptoe, Robert Edwards y su increíble asistente Jean Purdy, quien se quedó despierta toda la noche para ver que las células de las que nací se dividieran en una placa de Petri, han fallecido”, comenta.

La hermana de Louise, Natalie, se convirtió en la persona 40 concebida por FIV y actualmente, Natalie y Louise tienen hijos concebidos de manera espontánea.

Es probable que la madre de Louise no se imaginara el cambio que haría en la historia con el nacimiento de su hija. A 41 años de ese momento, los científicos siguen mejorando la técnica, los embriólogos evalúan nuevas y muchas cuestiones morales aún están siendo planteadas. Mientras tanto se siguen formando familias.

“Hace unos meses, estaba en el supermercado con mi esposo e hijos y escuché pasos corriendo detrás de mí”, afirma Louise para la revista Time. “Era una mujer y tenía una niña de 4 años, la misma edad que mi hijo, y un bebé pequeño en un cochecito. Ella dijo que siempre había querido agradecernos a mi madre y a mí, porque sin nosotras nunca habría tenido hijos”.

No hay duda de que la Reproducción Asistida y la Fecundación In Vitro están jugando un papel crucial en las familias.

“Yo no soy científica, pero reconozco que el FIV hoy está más aceptado que cuando surgió conmigo, y diría también a todas las parejas que tienen problemas en reproducirse que no tengan miedo al FIV, porque si mi madre lo pudo hacer, cualquier otra persona lo puede hacer también”, advierte.

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María Teresa López Rosales


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