'Villamiseria': La vida sigue siendo un sueño

Villamiseria

Por Jesús Delgado

Un grupo de jóvenes descubre, luego de una noche de excesos en la que han probado una potente sustancia alucinógena experimental, que al parecer hay algo o alguien sin vida en una habitación del caótico lugar en el que se encuentran. Nadie sabe con certeza lo que pasó, pero tratando de recordar colectivamente lo ocurrido se dan cuenta que cada uno tiene su propia interpretación de los hechos y que, además, la sustancia consumida los ha hecho distorsionar la propia conciencia a un extremo en el que ya nadie parece capaz de poder ver el mundo de la misma manera.

Esta es la premisa de la obra teatral Villamiseria, que cumple temporada en el Centro Cultural El Hormiguero, espacio independiente en auge que ha suspendido el resto de su programación en su foro principal llamado Caja Negra, para albergar de miércoles a domingos hasta el 16 de junio, este proyecto que se presenta como transmedia -porque está compuesto de esta obra de teatro, pero también de un libro y una serie web-.

La obra, en sus dos horas de duración, llega a nosotros luego de varios años de preparación y cuenta con la suma de esfuerzos de alumnos y profesores del TEC de Monterrey, así como con el desempeño de un grupo de jóvenes actores de la escena teatral de la Ciudad de México, entre los que se encuentran: Mel Fuentes, a quien recordamos gratamente por su trabajo en Junio en el 93; o Rodrigo Olguín, quien recientemente ha integrado los elencos de obras como Beautiful Julia o Acontecer.

Con una conceptualización barroca, Villamiseria combina el arte escénico y el audiovisual, prometiendo al espectador más que una obra de teatro, una experiencia inmersiva novedosa. 

La obra interpela a quienes creen que el mundo es solo lo que oyen o ven, a quienes se creen dueños de “la verdad”, a los que no se conocen realmente, a quienes no son capaces de escuchar o empatizar con el otro, así como a los que no valoran suficientemente las amistades o las relaciones de pareja.

El compromiso de su equipo por presentar al espectador un trabajo de calidad es notable y aunque, como especificaremos a continuación, no todo nos parezca suficientemente logrado, se trata de una experiencia disfrutable y recomendable.

Tal vez el mayor acierto de este montaje es su conceptualización estética y artística, así como el esfuerzo de producción que representa. También es destacable el hecho de que, aunque se pretenda convocar masivamente a los espectadores, la propuesta no resulte simplista, ligera ni accesible; por el contrario, apela a que el público se esfuerce por conectar y desentrañar las ideas subyacentes en el texto. Aunque, texto y puesta en escena, por momentos parecen perder el hilo de la idea que nos presentan, haciéndonos perder también a los espectadores, es notable la creatividad y rigurosidad en el trabajo dramatúrgico y de dirección.

En cuanto al desempeño de los intérpretes, tal vez hizo falta una mayor rigurosidad desde la dirección para lograr unidad en el tono actoral, aunque reconocemos que ciertamente se muestra complicada esta tarea por lo profundo del texto, y la combinación vertiginosa de diálogos hiperrealistas con poéticos monólogos. El acoplamiento histriónico se dificulta también por la diversidad presente en la formación del joven elenco. Dicho esto, es notable el esfuerzo del elenco por cumplir el compromiso que tienen de llevar sobre sus hombros un texto complejo y una puesta en escena claramente desafiante.

Villamiseria es una invitación a hacernos preguntas y a relativizar lo que somos, lo que creemos y lo que recordamos. Este montaje resulta un ejemplo de cuán efectivo puede resultar el uso de medios novedosos en lo lumínico, lo audiovisual, o la misma narrativa transmedia, pero al servicio del eterno compromiso del arte escénico: representar la vida para plantearnos interrogantes importantes. Tal como ocurre con la clásica obra de Calderón de la Barca, se nos recuerda: “¿Qué es la vida? Un frenesí ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño, porque toda la vida es sueño y los sueños, sueños son”.

El texto de Villamiseria fue escrito por Oscar Chapa Ibargüengoitia, contando en este montaje con la dirección escénica de Juan José Tagle Briceño y Alexis Valdés, la producción de Oralia Sáenz, iluminación de Alan Sáenz Burrola, mientras que Santiago Behmaras es el responsable de la musicalización. El elenco está integrado por: Casio Figueroa, Lucía Tinajero, Mel Fuentes, Rodrigo Olguín, Mar Bonnely, Pablo Villegas, Miquel Gómez, Fátima Favela, Yayo Villegas, Víctor Hugo Villanueva, Casio Figueroa, Luz Olvera y Valentina Cohen.

Los boletos para Villamiseria están disponibles en la página web: www.boletopolis.com y las funciones se llevarán a cabo hasta el 16 de junio en el siguiente horario: miércoles a viernes a las 20:00 hrs, los sábados tienen doble función, a las 17:00 y a las 20:00 hrs, mientras que los domingos la obra se presenta a las 18:00 hrs. 

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